
La manipulación deliberada en las presiones de gas provocó la caída del suministro eléctrico regional en protesta contra recientes acuerdos petroleros.
Durante un encuentro con trabajadores de la industria petrolera celebrado este viernes, la presidenta Delcy Rodríguez denunció formalmente un acto de sabotaje contra el sistema eléctrico del estado Zulia. El incidente, que derivó en la interrupción generalizada del servicio registrado el pasado sábado, responde a una maniobra deliberada ejecutada contra la infraestructura energética de la región occidental del país.
Mecanismo de alteración en el suministro energético
De acuerdo con las investigaciones preliminares presentadas por la mandataria, el origen de la falla radicó en la intervención no autorizada de las líneas de flujo que surten a las plantas de generación. Los responsables procedieron al cierre arbitrario de las llaves de paso en las conducciones de gas, generando una descompensación brusca en los niveles de presión operacional indispensables para el funcionamiento continuo de las turbinas.
La reducción forzada en los caudales de combustible fósil desestabilizó el parque termoeléctrico zuliano, provocando un colapso en cadena dentro del circuito regional. Esta afectación buscaba generar un impacto de mayor escala dentro del Sistema Eléctrico Nacional, cuya infraestructura ya registra altos niveles de vulnerabilidad como consecuencia directa del esquema de sanciones económicas impuestas contra la nación.
Las inspecciones técnicas permitieron identificar las variaciones anómalas en el manometrado de la red de tuberías, confirmando la hipótesis de una acción intencionada dirigida a suspender abruptamente la oferta de megavatios. La rápida intervención de las cuadrillas de la industria petrolera y eléctrica permitió contener la propagación del evento operacional hacia otras zonas interconectadas de la geografía nacional.
Motivaciones políticas y respuesta institucional
Rodríguez atribuyó la autoría de estas acciones a sectores calificados como extremistas, señalando que los eventos vandálicos se concentraron en el lapso de una sola semana. La funcionaria vinculó de manera directa esta arremetida contra el patrimonio público como una reacción de protesta ante la consolidación de nuevos convenios estratégicos firmados recientemente en materia de hidrocarburos.
La estrategia de estos grupos busca menoscabar la estabilidad social mediante la paralización de los servicios básicos fundamentales. Las autoridades del Gabinete Ejecutivo sostienen que el daño infligido a las comunidades no responde a fallas fortuitas de mantenimiento, sino a un plan preconcebido para interferir con el avance de las alianzas operativas alcanzadas por Petróleos de Venezuela.
Ante esta coyuntura, los organismos de seguridad del Estado y las Unidades de Batalla de la industria energética han reforzado los protocolos de custodia en las instalaciones críticas, estaciones de bombeo y plantas de distribución de gas del territorio zuliano. Las fiscalías competentes iniciaron las averiguaciones correspondientes para determinar las responsabilidades penales e identificar a los autores materiales e intelectuales implicados en la manipulación de las válvulas de control.
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