
La presidenta encargada lidera la delegación nacional ante la justicia internacional para ratificar la vigencia del Acuerdo de Ginebra como único instrumento válido en la controversia territorial.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, designada por la Asamblea Nacional el pasado 5 de enero, arribó a la ciudad de La Haya, en los Países Bajos. Su presencia en la sede de la Corte Internacional de Justicia tiene como propósito fundamental representar la voz del Estado venezolano en la fase de defensa de la soberanía sobre el territorio Esequibo. Esta acción diplomática busca consolidar la postura histórica del país frente a los reclamos territoriales que se dirimen en esta instancia judicial de carácter global.
Defensa del marco jurídico internacional
A su llegada al territorio europeo, la mandataria encargada enfatizó que su gestión acude para defender la majestad y el vigor del Acuerdo de Ginebra de 1966. Según Rodríguez, este tratado constituye el único mecanismo legal para alcanzar una solución negociada y justa. La presidenta destacó que la delegación presentará argumentos sólidos que invalidan las pretensiones de terceros países y refuerzan el rechazo al Laudo Arbitral de París, al cual la nación considera carente de validez jurídica desde su origen.
Soberanía y titularidad del Esequibo
En sus declaraciones ante los medios internacionales, Rodríguez fue categórica al reiterar que Venezuela es la única titular legítima del Esequibo. La estrategia liderada por la presidenta encargada se basa en la exposición de títulos históricos que datan de la época colonial y que fundamentan la integridad territorial del país. Esta visita a La Haya representa un hito en la política exterior de su administración, marcando una línea de acción firme para salvaguardar los recursos y la extensión geográfica del oriente venezolano.
Compromiso con la justicia y el país
El equipo que acompaña a la presidenta encargada ha trabajado en la recopilación de pruebas documentales que serán fundamentales en el proceso ante los magistrados. La gestión iniciada tras el nombramiento parlamentario de enero prioriza la diplomacia activa para evitar decisiones que afecten el patrimonio nacional. Con este viaje, el gobierno encargado busca el reconocimiento internacional de su postura defensiva, manteniendo que la resolución de la disputa debe pasar obligatoriamente por el diálogo bilateral y el respeto a la historia compartida de la región, sin ceder ante presiones externas o fallos que ignoren la voluntad del pueblo venezolano.
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