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La presidenta encargada anunció un incremento significativo de capital destinado a transformar a Venezuela de una reserva potencial a una potencia productora activa, enfocada en la estabilidad económica y la alianza público-privada.
Un plan estratégico para la expansión energética nacional
Este lunes 26 de enero, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, presentó la hoja de ruta financiera para el sector energético del país. Durante su intervención, informó que se estima una inversión de 1.400 millones de dólares para el presente ejercicio fiscal. El objetivo fundamental de la asignación de estos recursos es continuar impulsando y robusteciendo el Motor Hidrocarburos, pieza clave en la estrategia económica nacional para garantizar el flujo de divisas y el crecimiento interno.
Rodríguez destacó que el 2026 marcará una etapa de transformación estructural profunda. Este anuncio surge tras un balance positivo del año 2025, periodo en el que la inversión en el área alcanzó casi los 900 millones de dólares. El incremento proyectado para este año busca acelerar los procesos de extracción, refinación y comercialización, optimizando la infraestructura existente y desarrollando nuevos proyectos de alto impacto en las cuencas petrolíferas del país.
De mayores reservas mundiales a gigante productor activo
La mandataria explicó con claridad que la meta del Estado venezolano es trascender el estatus histórico de ser simplemente la nación con las mayores reservas de crudo del mundo. El enfoque actual del gobierno se centra en la operatividad total para convertirse en un «gigante productor de hidrocarburos». Esta visión implica no solo poseer el recurso en el subsuelo, sino desarrollar la capacidad técnica y financiera para posicionarlo de manera competitiva en los mercados globales, desafiando las limitaciones logísticas previas.
La presidenta encargada se refirió también a la responsabilidad de asumir la conducción del país en una circunstancia política y económica inédita. «La historia a veces nos empuja», puntualizó con firmeza. Bajo su liderazgo, subrayó que existe una obligación ineludible de garantizar el futuro de las próximas generaciones, asegurando que la estabilidad económica y la felicidad social del pueblo venezolano dependen directamente de la soberanía energética y la eficiencia en la gestión de sus recursos naturales.
Alianza productiva y reconocimiento a la fuerza laboral
En su discurso, Rodríguez resaltó la notable resiliencia del sector energético frente a más de una década de bloqueo ilegal y sanciones coercitivas que han intentado frenar el desarrollo técnico de la industria. Valoró positivamente la articulación que se ha logrado consolidar entre el sector privado nacional e internacional y las empresas del Estado. Según la mandataria, esta sinergia ha sido fundamental para sortear los obstáculos financieros y tecnológicos impuestos desde el exterior.
Para concluir su intervención, la presidenta encargada dedicó unas palabras de reconocimiento especial a la fuerza laboral de Petróleos de Venezuela y sus filiales. Reconoció que el compromiso de los técnicos, ingenieros y operadores ha sido el motor real detrás de la recuperación operativa. «Esto merece un aplauso para todos los trabajadores de la industria petrolera», afirmó, señalando que la inversión de 1.400 millones de dólares es también un voto de confianza en el talento humano que sostiene la principal industria del país.
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