
El alcalde Gian Carlo Di Martino suprime el Centro de Procesamiento Urbano para erradicar la burocracia y modernizar los trámites municipales en la ciudad.
La alcaldía de Maracaibo, en su afán de continuar con la modernización y la humanización de la urbe, ha iniciado un proceso de transformación profunda. Esta reestructuración busca, primordialmente, facilitar los trámites administrativos para asegurar y atraer la inversión privada en el municipio. Como medida central de este plan, el alcalde Gian Carlo Di Martino anunció la eliminación definitiva del Centro de Procesamiento Urbano (CPU), organismo que será sustituido por un sistema más eficiente.
Un combate frontal contra el retraso administrativo
Durante el anuncio realizado este miércoles 29 de abril, el mandatario local fue enfático al señalar los males que aquejan a la gestión pública tradicional. Según sus palabras, se está trabajando para acelerar la dinámica de la ciudad en un contexto donde la economía y el comercio muestran signos de crecimiento sostenido. Di Martino afirmó con contundencia que la burocracia es el cáncer de la administración pública, una barrera que impide el desarrollo y que debe ser erradicada para dar celeridad a todos los procesos ciudadanos.
El alcalde reconoció que la administración no puede permitirse mantener una filosofía arcaica. Para el regidor marabino, es inaceptable que un ciudadano deba esperar cinco días o más por un documento que debería ser entregado de forma inmediata. Bajo esta premisa, la eliminación del CPU responde a la necesidad de superar los cuellos de botella que históricamente han frenado el progreso de los contribuyentes y emprendedores locales.
Simplificación de procesos para incentivar el comercio
El jefe del gobierno municipal aseguró que ha instruido a sus directores y presidentes de instituciones para que superen los retardos administrativos de forma definitiva. Di Martino destacó que todos los días llega nueva inversión a la ciudad y nacen nuevos comercios, por lo que la estructura municipal debe estar a la par de ese ritmo de crecimiento. El objetivo es establecer procedimientos ágiles y rápidos, basados en un esquema simplificado de entrada y salida de documentos, sin intermediaciones innecesarias.
En este sentido, el alcalde fue tajante al mencionar que dependencias como catastro y la Oficina Municipal de Planificación Urbana deben evolucionar o desaparecer en su formato actual. Citó como ejemplo negativo el caso de locales comerciales que han esperado hasta cinco años por una licencia de licores, un trámite que, a su juicio, debería resolverse en una sola jornada laboral.
Hacia una ciudad pujante e industrializada
Para Di Martino, la persistencia de estos retrasos solo genera anarquía y frena la dinámica que Maracaibo vive y seguirá viviendo. El mandatario expresó su esperanza en consolidar una localidad pujante, fortalecida por la industria y los nuevos centros comerciales. Finalmente, enfatizó que sus directores deben estar a la altura de estos cambios y no convertirse en obstáculos, garantizando que el correcto funcionamiento de la gestión pública sea el sello distintivo de su administración ante la opinión pública.
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