
El Departamento de Estado actualizó sus restricciones recomendando «reconsiderar» las visitas al país e impuso el prohibitivo Nivel 4 («no viajar») en seis estados y zonas fronterizas, citando crisis sanitaria, delincuencia y la operatividad de bandas como el Tren de Aragua.
En un contraste directo con la reciente distensión política y el auge de las inversiones petroleras bilaterales, el Departamento de Estado de los Estados Unidos actualizó su aviso de viajes para Venezuela. La administración norteamericana decidió mantener al país suramericano en el Nivel 3 («reconsiderar viajar») a escala global, e incluyó de manera estricta a varias regiones del territorio nacional en el Nivel 4 («no viajar»), la categoría de peligro más alta de su escala.
De acuerdo con el reporte oficial de la diplomacia estadounidense, la permanencia en el Nivel 3 se fundamenta en «el riesgo persistente de delincuencia, secuestros, terrorismo y una deficiente infraestructura sanitaria».
La actualización aclara que, aunque en marzo pasado se anunció formalmente la reapertura de la Embajada de EE. UU. en Caracas, los servicios consulares en dicha sede continúan siendo «limitados», por lo que el grueso de los trámites para ciudadanos estadounidenses se seguirá canalizando a través de la delegación diplomática en Bogotá, Colombia.
El radar de riesgos: Fronteras, aeropuertos y bandas criminales
El informe pormenorizado del Departamento de Estado dibuja un mapa de advertencias específicas para los viajeros:
Seguridad en Maiquetía: Advierte sobre «un peligro incrementado» al utilizar líneas de taxis no reguladas en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, así como riesgos de asalto en cajeros automáticos adyacentes y alta peligrosidad en traslados nocturnos interurbanos.
Restricciones al personal oficial: Los funcionarios gubernamentales estadounidenses destacados en Caracas tienen prohibido el uso de cualquier tipo de transporte público.
Crimen organizado: El documento asegura que organizaciones como el «Tren de Aragua» y el «Cartel de los Soles» continúan operando en el territorio, al tiempo que denuncia la presencia de células irregulares armadas en los límites fronterizos con Colombia, Brasil y Guyana.
Alerta roja en el sistema de salud
El aviso dedica un apartado crítico a la situación hospitalaria, describiendo al aparato sanitario venezolano en un estado de «grave crisis».
Washington enfatiza que en las zonas rurales y barriadas periféricas coexiste una aguda escasez de insumos médicos con infraestructuras en deterioro y equipos averiados. Asimismo, subraya que los centros de salud públicos en áreas remotas sufren cortes constantes de electricidad y agua potable, lo que sumado a la diáspora de personal médico, se traduce en elevadas tasas de mortalidad.
Nivel 4: Las zonas prohibidas
La Casa Blanca fue tajante al exigir a sus ciudadanos «no viajar bajo ninguna circunstancia» a regiones específicas catalogadas en Nivel 4 debido a amenazas extremas de secuestro y terrorismo. Este veto incluye:
Toda la franja fronteriza colombo-venezolana.
Los estados Amazonas, Apure, Aragua, Guárico y Táchira en su totalidad.
Sectores rurales del estado Bolívar.
Contradicción en medio del deshielo político
Esta restrictiva medida de seguridad se publica en un escenario paradójico. Ocurre a la par del restablecimiento de los vuelos comerciales directos y del decidido impulso que la administración de Donald Trump ha otorgado a corporaciones energéticas para operar en suelo venezolano.
El panorama bilateral cambió radicalmente tras la operación militar estadounidense ejecutada en Caracas, que derivó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Tras ese acontecimiento, ambos países formalizaron el restablecimiento de nexos diplomáticos, sepultando una ruptura que databa de 2019, cuando Washington reconoció el interinato de Juan Guaidó. Pese a que los canales institucionales y económicos se encuentran activos y en constante reajuste, los criterios de seguridad de la Casa Blanca demuestran que, para sus ciudadanos, el riesgo país sigue estando bajo estricta vigilancia.
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