
Sumario
El presidente Donald Trump reveló el uso de un dispositivo denominado «descombobulator» que neutralizó el equipamiento ruso y chino durante la captura de Nicolás Maduro, mientras proyecta una inversión petrolera de 100.000 millones de dólares para la reconstrucción del país.
Detalles sobre el nuevo armamento estadounidense
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó en una reciente entrevista que el Pentágono desplegó una tecnología avanzada y hasta ahora desconocida durante la operación estratégica que resultó en la captura de Nicolás Maduro. Según las declaraciones ofrecidas al diario The New York Post, este armamento fue la pieza clave para neutralizar la capacidad de respuesta del ejército venezolano, impidiendo cualquier intento de defensa aérea o terrestre durante la incursión.
Trump utilizó el término específico descombobulador para referirse a esta herramienta tecnológica. Aunque evitó profundizar en especificaciones técnicas por motivos de seguridad nacional, aseguró que el dispositivo logró que el equipamiento militar de origen ruso y chino quedara completamente inoperativo. El mandatario relató que, a pesar de que las fuerzas locales estaban en alerta y preparadas para el enfrentamiento, sus sistemas fallaron en el momento crítico.
El apagón estratégico en la capital
Esta revelación arroja luz sobre los eventos ocurridos el pasado 3 de enero. Durante la rueda de prensa posterior a la extracción, el mandatario ya había sugerido que la interrupción masiva de servicios en Caracas no fue casual. En aquel momento, atribuyó la oscuridad de la capital a una cierta pericia tecnológica de Washington. Ahora, con la mención del descombobulador, se confirma que el apagón fue parte de una guerra electrónica diseñada para cegar los radares y las comunicaciones del adversario.
Los reportes indican que los operarios venezolanos intentaron activar sus defensas misilísticas sin éxito. Según las palabras del presidente, apretaron los botones y nada funcionó, lo que permitió una entrada limpia de las unidades estadounidenses sin bajas reportadas, evidenciando una superioridad tecnológica que dejó obsoleta la inversión en armamento extranjero realizada por el gobierno anterior.
Amenaza a los carteles y soberanía regional
Más allá de la operación en Venezuela, la entrevista abordó la postura de la Casa Blanca frente al narcotráfico en Latinoamérica. Trump reiteró la posibilidad de ejecutar ataques terrestres contra organizaciones criminales en la región. Al ser cuestionado sobre si estas acciones podrían ocurrir en México, Colombia o Venezuela, su respuesta fue tajante al afirmar que podría ser en cualquier lugar, manteniendo la presión sobre los gobiernos vecinos.
Esta postura ha generado tensiones diplomáticas, especialmente con México. La presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado tajantemente cualquier intervención militar en su territorio, apelando a la soberanía y a la búsqueda de soluciones pacíficas. Sin embargo, Washington parece mantener todas las opciones sobre la mesa como parte de su estrategia de seguridad nacional.
El futuro del crudo y la reconstrucción económica
Finalmente, el mandatario delineó el plan económico para la etapa post-Maduro. El enfoque principal radica en la reactivación de la industria petrolera venezolana mediante una inversión estimada en 100.000 millones de dólares. El esquema contempla la entrada de grandes corporaciones internacionales que gestionarán la producción bajo una estructura de beneficios compartidos entre Estados Unidos y la administración local.
Actualmente, el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez ya ha comenzado a percibir ingresos por la comercialización de crudo gestionada por Washington, recibiendo recientemente unos 300 millones de dólares. Según Trump, este es solo el inicio de un proceso que llevará a Venezuela a generar ingresos sin precedentes en la historia de la región.
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