
El gigante energético italiano alcanza un acuerdo estratégico con PDVSA para recuperar cuentas por cobrar mediante el levantamiento de petróleo como pago por el suministro de gas del yacimiento Perla
Un nuevo mecanismo de pago en especie
El grupo energético italiano Eni ha confirmado el reinicio de sus operaciones de levantamiento de petróleo crudo en territorio venezolano durante el pasado mes de abril. Esta maniobra no responde a una compra convencional, sino que se ha estructurado como un pago en especie por el gas producido en el país. Según explicó la compañía, esta medida es fundamental para comenzar a sanear las cuentas por cobrar de larga data que la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) mantiene con la firma europea.
Este procedimiento financiero y operativo surge directamente de un acuerdo suscrito en marzo entre PDVSA y Cardón IV. Esta última es una empresa conjunta gestionada a partes iguales por Eni y la española Repsol, encargada de la explotación y producción de gas en el prolífico yacimiento marino Perla. Ante las dificultades de liquidez, las partes han optado por el intercambio de hidrocarburos para garantizar la continuidad de las operaciones.
Marco legal y alivio de las sanciones
La decisión de Eni de retomar los cargamentos de crudo se produce en un contexto geopolítico favorable. La empresa señaló que esta reactivación coincide con el alivio gradual de las sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela. Desde el inicio del año, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro ha emitido una serie de licencias generales que han flexibilizado el entorno comercial para las multinacionales energéticas.
Para Eni, este marco regulatorio modificado no solo permite mantener su presencia en el país sudamericano, sino que abre la puerta a una planificación más ambiciosa. En sus comunicaciones oficiales previas a la junta anual de accionistas, la empresa indicó que, a mediano plazo, evaluará un posible fortalecimiento de sus actividades en Venezuela, siempre supeditado a la estabilidad del entorno legal y político.
El impacto en el balance financiero de la compañía
La magnitud de la deuda pendiente subraya la importancia de estos cargamentos de petróleo. Al cierre del año pasado, PDVSA adeudaba a Eni una cifra cercana a los 3.300 millones de dólares. Este monto incluye aproximadamente 1.000 millones de dólares correspondientes únicamente a intereses acumulados por los retrasos en los pagos.
En su último informe anual, la compañía italiana reflejó una postura prudente pero optimista respecto a la recuperación de estos activos. En su balance financiero, Eni reportó un valor recuperable de las cuentas por cobrar vinculadas a sus actividades venezolanas de 880 millones de euros a finales de 2025. La llegada de los primeros cargamentos en abril representa el primer paso tangible hacia la reducción de ese saldo negativo y la normalización de las relaciones comerciales con el socio venezolano.
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