
La petrolera estatal india Oil and Natural Gas Corp (ONGC), a través de su filial internacional ONGC Videsh Ltd, ha diseñado un plan de capitalización ascendente a 200 millones de dólares destinado a la reactivación integral del yacimiento petrolero San Cristóbal, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco. La inyección de recursos se ejecutará progresivamente en un plazo de 12 meses, tras la obtención formal de una licencia operativa otorgada por el Gobierno de Estados Unidos para operar en territorio venezolano.
El acuerdo marco, actualmente en fase final de protocolización junto a Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), establece una estructura financiera de recuperación preferente. Dado que PDVSA ostenta el 60 % de la composición accionaria de la empresa mixta y ONGC posee el 40 % restante, la corporación asiática asumirá el 100 % de la factura de inversión inicial. Los fondos aportados en nombre de la estatal venezolana serán compensados a mediano plazo mediante la asignación directa de volúmenes de producción futura generados por el propio yacimiento.
Metas de producción e impacto operativo
La intervención técnica responde a la contracción crítica que ha sufrido el campo San Cristóbal en la última década. El bloque extractivo, que en su momento de mayor rendimiento aportaba cerca de 50.000 barriles diarios de crudo pesado al perfil exportador del país, opera en la actualidad en un rango mínimo de entre 4.000 y 5.000 barriles por día. Esta caída, equivalente a una pérdida acumulada del 90 % de su capacidad instalada, ha sido consecuencia del deterioro de la infraestructura extractiva y de las severas restricciones financieras asociadas al régimen de sanciones internacionales aplicadas al sector energético local.
El programa de trabajo acordado contempla la reactivación de pozos paralizados, la sustitución de líneas de flujo deterioradas y la optimización de los sistemas de levantamiento artificial. Con estas maniobras, ONGC proyecta elevar de manera sostenida la oferta del yacimiento hasta estabilizarla entre los 45.000 y 50.000 barriles diarios al cierre del ciclo de inversión. Este incremento permitirá recuperar los niveles históricos del campo y optimizar los retornos económicos para ambas corporaciones estatales.
Proyección comercial y marco regulatorio
El reingreso operativo de ONGC en el mapa energético venezolano consolida la vigencia del capital asiático en la reactivación de activos estratégicos del país. La comercialización del crudo resultante no solo garantizará el repago de los 200 millones de dólares comprometidos, sino que restablecerá una arteria clave para el suministro de materias primas hacia las refinerías del subcontinente indio. La culminación exitosa de las negociaciones de inversión posiciona a la alianza PDVSA-ONGC como uno de los modelos operativos primordiales bajo licencias específicas en la actual coyuntura del mercado global de hidrocarburos.
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