
Las autoridades despliegan más de 60.000 efectivos y voluntarios para atender a los damnificados, mientras la cifra de heridos supera las 16.000 personas tras la catástrofe.
El Gobierno de Venezuela emitió un nuevo balance oficial sobre la emergencia provocada por los terremotos del pasado 24 de junio. Las autoridades confirmaron que la cifra de fallecidos ascendió a 4.930 personas, mientras que el número de heridos se ubica en 16.740. La catástrofe ha movilizado un esfuerzo logístico sin precedentes para atender a las comunidades más vulnerables, las cuales siguen enfrentando las secuelas del desastre natural en diversas regiones del territorio nacional.
Respuesta inmediata y rescate de ciudadanos
En medio de la devastación, los equipos de búsqueda y salvamento han logrado poner a salvo a 6.462 ciudadanos mediante evacuaciones oportunas. Estos operativos de emergencia se ejecutan de manera ininterrumpida en los puntos críticos de la tragedia. La prioridad de las cuadrillas de rescate sigue siendo la localización de sobrevivientes bajo las estructuras colapsadas y el traslado de heridos a los centros de salud habilitados.
Para sostener estas operaciones, el Ejecutivo coordinó el despliegue de 30.989 funcionarios de seguridad y protección civil. A este contingente se suman 31.745 voluntarios de la sociedad civil, quienes colaboran activamente en la distribución de insumos y el apoyo logístico. Asimismo, la respuesta humanitaria cuenta con el respaldo de 2.278 rescatistas extranjeros que aportan su experiencia técnica en las labores de salvamento terrestre.
Infraestructura colapsada y refugios temporales
El impacto físico de los movimientos telúricos dejó un saldo de 856 edificaciones severamente afectadas y 190 estructuras totalmente destruidas. Esta situación de habitabilidad precaria despojó de sus hogares a 17.907 ciudadanos, obligando al Estado a diseñar una red de asistencia habitacional de emergencia.
Como respuesta directa a la pérdida de viviendas, las autoridades habilitaron 107 campamentos temporales en las zonas seguras de las localidades afectadas. En estos espacios de refugio permanecen alojadas 21.210 personas damnificadas, quienes reciben asistencia integral. Adicionalmente, los programas gubernamentales de contingencia han logrado brindar atención social directa a 128.324 familias damnificadas por el evento geológico.
Atención sanitaria y asistencia humanitaria
El sector salud ha recibido una presión extrema durante las últimas semanas. Hasta la fecha, los servicios sanitarios de emergencia han brindado atención médica a 35.781 pacientes con patologías diversas y lesiones derivadas de los sismos. Los hospitales de campaña y los centros de atención primaria continúan operativos para evitar brotes epidemiológicos en las áreas de refugio.
La cadena de suministro humanitario ha logrado movilizar 10.063 toneladas de alimentos no perecederos hacia las comunidades aisladas. De igual manera, se han distribuido más de 26,7 millones de litros de agua potable para garantizar el consumo básico de la población afectada.
Finalmente, los centros de sismología reportaron un acumulado de 1.308 réplicas desde los eventos sísmicos principales del 24 de junio. Debido a la constante actividad geológica, el Gobierno mantiene el llamado a la ciudadanía a conservar la calma, permanecer alerta ante cualquier eventualidad y seguir estrictamente los protocolos de seguridad difundidos por los canales oficiales de información.
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