
La Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, se dirigió a la nación y a la comunidad internacional para reafirmar la postura inquebrantable del gobierno legítimo frente a lo que describió como una agresión ilegal y sin precedentes contra la soberanía nacional y el orden constitucional. En un acto de profunda significación política y jurídica, la Presidenta Rodríguez rememoró la contundente declaración del Presidente Nicolás Maduro Morro durante su comparecencia ante un juicio considerado por Venezuela como una farsa judicial y una flagrante violación del derecho internacional.
“El Presidente Nicolás Maduro, en un acto de valentía y conciencia histórica, se definió ante ese tribunal ilegal como un prisionero de guerra”, declaró la Presidenta Encargada Rodríguez. Esta definición no es solo una postura personal, sino una denuncia formal de un Estado que se ve asediado por maniobras geopolíticas que buscan quebrantar la voluntad popular y usurpar el poder legítimo.
Rodríguez subrayó con firmeza que tanto el Presidente Maduro como la Primera Dama, Cilia Flores, son ciudadanos inocentes y decentes, cuya trayectoria está marcada por el servicio a la patria. La Presidenta Rodríguez fue enfática al denunciar que la inmunidad que corresponde al Jefe de Estado fue quebrantada injustamente, configurando una violación abierta y completa no solo de las leyes internacionales que rigen la convivencia pacífica entre naciones, sino también de las leyes fundamentales de la República Bolivariana de Venezuela.
La líder venezolana no dudó en calificar la situación actual como un “camino doloroso e inédito” en la historia reciente de Suramérica. Esta agresión sistemática, impulsada por potencias extranjeras e intereses económicos, tiene como objetivo desestabilizar la paz y el proyecto de independencia que el pueblo venezolano ha decidido construir. No obstante, Delcy Rodríguez contrapuso a esta realidad la resistencia indomable del pueblo.
“El pueblo venezolano se mantiene activo, movilizado y de pie en las calles de la patria”, afirmó, resaltando la masiva participación en marchas y concentraciones que exigen la paz, el respeto a la autodeterminación y, fundamentalmente, la libertad del Presidente Maduro y la Primera Dama Cilia Flores. Estas movilizaciones son una clara demostración de que la voz del pueblo no ha sido silenciada y que la conciencia cívica se alza como el principal muro de contención contra las injerencias externas.
La Presidenta Rodríguez reafirmó con convicción que el venezolano es “un pueblo que no se rinde ni se entrega”. Este espíritu de lucha garantiza la continuidad institucional. El Gobierno legítimo de la República Bolivariana de Venezuela continúa ejerciendo plenamente sus funciones constitucionales, trabajando junto a ese pueblo valiente en la defensa irrestricta de la verdad, la dignidad nacional y, sobre todo, la independencia que costó años de lucha a los próceres de la nación. La batalla por la soberanía, enfatizó, se libra en todos los frentes: diplomático, jurídico y popular. La verdad de Venezuela prevalecerá ante la comunidad internacional.
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