
El único venezolano en el Salón de la Fama agradece el tributo erigido en la parroquia Santa Lucía y proyecta el homenaje a su icónico número 11 en el béisbol nacional.
El Hall de la Fama venezolano, Luis Aparicio Montiel, recibió desde Barquisimeto —ciudad donde reside actualmente— la noticia sobre el homenaje que la Alcaldía de Maracaibo rinde a su trayectoria deportiva. La iniciativa contempla la colocación de la primera de dos estatuas en su honor, ubicada estratégicamente en su parroquia natal, Santa Lucía. Este acto busca exaltar la huella imborrable del inmortal campocorto en la cultura zuliana.
La voz de la familia Aparicio
La reacción del legendario pelotero fue transmitida directamente por su hijo, Nelson Aparicio, mediante un mensaje difundido a través del periodista y biógrafo oficial del atleta, Augusto Cárdenas. La familia expresó el profundo impacto emocional que causó la noticia en el exjugador de las Grandes Ligas.
Nelson Aparicio manifestó que su padre se encuentra profundamente emocionado por el reconocimiento otorgado por su ciudad natal. Asimismo, extendió un agradecimiento formal a las instituciones, autoridades y ciudadanos que hicieron posible la materialización de este monumento, destacando que el afecto de su gente sigue siendo el mayor galardón para el expelotero.
La propuesta para el número 11
Durante su intervención, Nelson Aparicio aprovechó la oportunidad para plantear un proyecto de alto valor simbólico para el deporte nacional. La propuesta busca que la Liga Venezolana de Béisbol Profesional autorice el uso obligatorio del número 11 en los uniformes de todos los jugadores de la liga durante la jornada del 11 de noviembre.
Esta fecha institucionalizada desde el año 2011 rinde tributo a la camiseta que Aparicio vistió con orgullo a lo largo de sus 18 temporadas en las Mayores. La iniciativa pretende emular los grandes reconocimientos internacionales y consolidar la figura del campocorto como el máximo referente de la disciplina en el país.
Rehabilitación de espacios deportivos
El plan de preservación histórica no se limita a la efigie de Santa Lucía. Las autoridades municipales avanzan en la instalación de una segunda estatua que estará ubicada en el Estadio Alejandro Borges, recinto emblemático donde el jugador dio sus primeros pasos profesionales al recibir el guante de manos de su padre, Luis Aparicio Ortega.
Actualmente, dicho estadio atraviesa un proceso de rehabilitación integral que incluye la construcción de un museo dedicado exclusivamente a la vida y hazañas del atleta del siglo XX. Este espacio funcionará como un centro de formación y conservación del patrimonio deportivo para las futuras generaciones.
La culminación de estas obras fortalece la identidad zuliana y asegura que el legado del único venezolano en Cooperstown permanezca vigente en la memoria colectiva de la ciudad que lo vio nacer.
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