
El general Francis L. Donovan asegura que los 2.000 militares de EE. UU. se retirarán inmediatamente al concluir las labores de rescate, mientras que la diplomacia estadounidense aclara que la emergencia no altera los planes para la transición democrática en el país.
El despliegue de las fuerzas armadas norteamericanas en territorio venezolano tiene fecha de caducidad. El jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, general Francis L. Donovan, precisó este miércoles 1 de julio que los al menos 2.000 militares estadounidenses incorporados a las tareas de salvamento tras los recientes sismos abandonarán la nación suramericana tan pronto como finalicen las operaciones humanitarias y de mitigación de riesgo.
Durante una comparecencia ante los medios en formato virtual, Donovan salió al paso a las especulaciones sobre la presencia de las tropas, enfatizando el carácter estrictamente provisional y asistencial de la misión.
“Hay más vidas que podemos salvar y más suministros de ayuda que podemos distribuir. Permaneceremos en Venezuela hasta que el trabajo esté terminado. Y cuando terminemos, saldremos de Venezuela”, sentenció el jefe militar.
Balances de salvamento e inversión humanitaria
En paralelo, el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, ofreció detalles sobre el alcance del soporte financiero y operativo de su país ante la catástrofe. Barrett reveló que la asistencia global canalizada por Washington ya supera los 300 millones de dólares.
El diplomático destacó el impacto inmediato de las brigadas de búsqueda y rescate procedentes del estado de Florida, las cuales han logrado extraer con vida a cinco personas de entre las estructuras colapsadas. Entre los sobrevivientes asistidos por este contingente se encuentran una madre junto a su hija, además de un ciudadano de nacionalidad estadounidense que figuraba en los registros de desaparecidos.
La agenda política se mantiene invariable
Pese a la magnitud del desastre natural y la inédita coordinación sobre el terreno, el máximo representante diplomático de la Casa Blanca en Caracas aclaró que la coyuntura no modifica la estrategia ni la hoja de ruta delineada por la administración de Donald Trump con respecto al futuro político de Venezuela.
Barrett señaló que si bien el panorama de la reconstrucción nacional experimenta un giro forzoso tras los movimientos telúricos, los objetivos de fondo siguen apuntando al restablecimiento institucional. “La recuperación económica ya había comenzado y volveremos a centrarnos en esta inversión y la recuperación de la economía”, puntualizó.
El despliegue de ayuda internacional coincide con un repunte en el balance trágico del siniestro. De acuerdo con los datos más recientes centralizados por la gestión de Delcy Rodríguez, el saldo total del doble terremoto se ha elevado a 2.295 víctimas fatales y 11.267 personas heridas.
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