
El PNUD señala que levantar las medidas es crucial para agilizar la ayuda multilateral tras los devastadores terremotos.
Las conversaciones para que el Gobierno de Estados Unidos levante las sanciones financieras contra Venezuela están en marcha. Así lo confirmó la directora para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Michelle Muschett, quien enfatizó la urgencia de coordinar esfuerzos multilaterales en apoyo a la nación suramericana. La declaración se dio tras una visita de evaluación técnica a las zonas directamente impactadas por la reciente tragedia ambiental.
El impacto directo del régimen de sanciones
Durante su estancia en territorio venezolano, la alta funcionaria constató de primera mano las severas secuelas provocadas por el doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 que azotó al país el pasado mes de junio. Los movimientos telúricos causaron la pérdida de más de 6.500 vidas humanas e infraestructura destruida en múltiples regiones. En este escenario, las restricciones económicas internacionales operan como un obstáculo decisivo que frena el flujo oportuno de insumos humanitarios y asistencia técnica internacional.
El régimen de sanciones impuesto por Washington limita severamente la capacidad operativa del Estado y de los organismos multilaterales para ejecutar transacciones bancarias, adquirir equipamiento especializado y movilizar recursos de socorro con la velocidad que demanda una emergencia de esta escala. Esta parálisis financiera impacta de forma directa la distribución de bienes básicos a las poblaciones afectadas.
Incentivo para la cooperación financiera multilateral
Frente a la devastación, las autoridades locales requieren con urgencia un esquema sólido de asistencia técnica y respaldo financiero externo. Las evaluaciones preliminares del organismo multilateral indican que el proceso de reconstrucción abarcará varios años si la nación intenta afrontarlo exclusivamente con fondos nacionales. La magnitud del desastre supera la capacidad fiscal actual del país.
Por esta razón, la ONU insiste en que un acuerdo entre Washington y Caracas resulta indispensable para flexibilizar los bloqueos comerciales y bancarios. Permitir que la ayuda humanitaria y los préstamos de desarrollo fluyan sin impedimentos legales es la única vía garantizada para sostener la recuperación económica, rehabilitar servicios públicos destruidos y acelerar la reconstrucción de las comunidades devastation por el evento sísmico.
www.diariorepublica.com






