
El director de la Alpet, Alejandro Terán, encabeza una inspección técnica en Monagas junto a delegados estadounidenses para evaluar el potencial energético del país.
Misión técnica en el estado Monagas
El director de la Asociación latinoamericana de petroleros de Texas (Alpet), Alejandro Terán, anunció el inicio de una agenda estratégica que incluye el traslado este jueves hacia la zona de Morichal, ubicada en el estado Monagas. Esta visita no es de carácter ordinario, ya que se realiza en compañía de funcionarios estadounidenses que actualmente se encuentran en el país con el objetivo de inspeccionar de primera mano las instalaciones petroleras de la región oriental.
Terán subrayó la importancia geoestratégica de Morichal, destacando que en esta zona se produce la mayor cantidad de crudo liviano del territorio nacional. Además, resaltó que la ubicación cuenta con la reserva acuífera más importante de la zona, un recurso que calificó como indispensable para el desarrollo de infraestructuras modernas como los centros de datos (datacenter), además de mencionar el aprovechamiento pendiente del gas que actualmente se quema en la zona.
El fin de las sanciones petroleras
Durante una entrevista para el programa A tiempo de Unión radio, el representante gremial se mostró optimista sobre el panorama diplomático y comercial. Afirmó que, debido a la dinámica del mercado global, el gobierno de los Estados Unidos tendrá que levantar las sanciones contra la industria venezolana «más temprano que tarde». No obstante, aclaró que este proceso se está ejecutando de forma controlada debido a la complejidad de la diatriba política actual.
Para el empresario, la realidad económica terminará imponiéndose sobre las restricciones actuales. La necesidad de estabilizar los precios de la energía a nivel global coloca a Venezuela en una posición de ventaja competitiva que los inversionistas norteamericanos están comenzando a valorar con mayor pragmatismo, buscando reactivar la capacidad operativa de la estatal Pdvsa.
Proyección de crecimiento y metas financieras
El potencial de la industria de hidrocarburos nacional es, según Terán, suficiente para alcanzar una meta ambiciosa: producir seis millones de barriles diarios para el año 2030. Esta cifra se sustenta en la existencia de aproximadamente 50 mil pozos petroleros que, con la inyección de capital extranjero y nuevas tecnologías, podrían aprovechar toda la capacidad instalada que hoy se encuentra subutilizada.
«No podemos administrar esta abundancia con escasez de criterio», advirtió Terán, haciendo un llamado a la prudencia y a la planificación técnica. El directivo enfatizó que los ingresos derivados de la comercialización del crudo deben ser reinvertidos de inmediato en infraestructura. De no consolidarse estas inversiones en el corto plazo, el país podría perder una ventana de oportunidad histórica frente a la demanda energética mundial.
El rol de Venezuela en el mercado global
El cumplimiento de la meta de seis millones de barriles no solo beneficiaría al país, sino que serviría para equilibrar el mercado mundial de energía. Terán estima que este incremento en la producción se traduciría en ingresos cercanos a los 600 mil millones de dólares en los próximos cinco años. Según su análisis, la presencia de intereses estadounidenses responde a una necesidad global de evitar un déficit energético para el cierre de la década.
www.diariorepublica.com



