
El consejero delegado de la multinacional, Josu Jon Imaz, anunció que la compañía cuenta con el aval de EE. UU. para operar directamente, proyectando un crecimiento sostenido de hidrocarburos y el fortalecimiento del suministro eléctrico mediante el gas natural.
En el marco del foro “Wake Up, Spain!”, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, confirmó este lunes 13 de abril que la energética española tomará el control directo de sus operaciones petroleras en Venezuela de forma inmediata. Esta decisión estratégica busca materializar la meta de la compañía de triplicar su producción bruta en el país suramericano durante los próximos tres años.
Seguridad jurídica y licencias internacionales
Imaz destacó que el nuevo esquema operativo cuenta con el «apoyo absoluto» de las autoridades de Estados Unidos. Repsol dispone actualmente de todas las licencias necesarias para transar en dólares y contratar proveedores estadounidenses, lo que garantiza una operatividad fluida dentro de los marcos regulatorios internacionales vigentes.
“Se ha abierto el tiempo para una Venezuela mejor”, afirmó el ejecutivo, subrayando que el aumento de la producción petrolera se traducirá en mayores ingresos fiscales que servirán como motor para el desarrollo del país.
Energía para el desarrollo local
Además del crudo, Repsol ha reforzado su presencia en el sector gasífero mediante un acuerdo reciente destinado a incrementar la producción de gas natural. Esta iniciativa es crítica para la estabilidad energética de Venezuela, ya que garantiza el 50 % de la generación eléctrica nacional en un periodo de alta demanda y vulnerabilidad del sistema.
Tras los resultados anuales de 2025, la compañía ya había adelantado su intención de elevar la extracción de hidrocarburos en un 50 % en el corto plazo, una cifra que ahora se encamina a una expansión mucho más ambiciosa bajo la gestión directa de sus campos.
Expansión en el mercado estadounidense
Durante su intervención, el líder de la multinacional también calificó a Estados Unidos como un entorno «muy positivo» para la inversión, citando el atractivo marco fiscal y regulatorio.
Repsol, con más de dos décadas de trayectoria en suelo norteamericano, se prepara para iniciar próximamente las operaciones en el proyecto Pikka, ubicado en Alaska. Este yacimiento, descubierto por la española, promete revertir años de declive en la producción de dicha región y consolidar el rol de la empresa como un proveedor clave de gas para el mercado europeo.
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