
Repsol reafirma su compromiso estratégico en Venezuela, posicionándose como un actor clave para la recuperación económica del país a través del incremento de la producción petrolera y el suministro esencial de gas para el sistema eléctrico nacional.
El consejero delegado de la multinacional española Repsol, Josu Jon Imaz, ha enviado un mensaje de estabilidad y compromiso respecto a las operaciones de la compañía en territorio venezolano. Durante su intervención en el 23 Encuentro del Sector Energético, celebrado en Madrid, el directivo subrayó que Venezuela se encuentra en un punto de inflexión donde aumentar la producción de crudo no es solo un objetivo comercial, sino una necesidad imperante para garantizar el bienestar social y el crecimiento económico de la nación.
Según Imaz, la generación de ingresos fiscales derivados de la actividad petrolera es el motor principal para que el país pueda financiar su desarrollo. En este contexto, el líder de la petrolera destacó que aquellas empresas energéticas que ya poseen infraestructura, activos y personal especializado sobre el terreno tienen la responsabilidad de liderar este proceso de reactivación mediante inversiones sostenidas y estratégicas.
El rol estratégico de la infraestructura existente
La visión de Repsol no se limita únicamente a la extracción de crudo, sino que abarca una comprensión integral del ecosistema energético local. Imaz recordó que la presencia de la compañía es vital para la cotidianidad del ciudadano venezolano, señalando un dato técnico de gran relevancia: el 50 % del sistema eléctrico de Venezuela depende directamente del gas que produce la multinacional española. Esta interdependencia coloca a la empresa en una posición de socio estratégico más que de un simple operador externo.
La apuesta por mantener y expandir las inversiones busca optimizar las plantas y campos actuales, aprovechando el conocimiento técnico acumulado durante décadas de presencia en la región. Para la directiva de Repsol, la clave reside en acelerar los ritmos de producción para aprovechar la ventana de oportunidad que ofrece el mercado energético global actual, permitiendo que el Estado venezolano reciba los flujos de caja necesarios para modernizar sus instituciones y servicios públicos.
Una solución integral para el futuro energético
El consejero delegado fue enfático al describir el papel de la energética española como «parte de la solución» a los desafíos que enfrenta el sector en Venezuela. Esta perspectiva sugiere una disposición al diálogo y a la colaboración técnica de alto nivel, enfocada en superar los obstáculos logísticos y operativos que han limitado el potencial de la cuenca venezolana en años recientes.
El encuentro, organizado por la escuela de negocios Iese y la consultora Deloitte, sirvió de plataforma para que Repsol validara su hoja de ruta en América Latina. Al consolidar su presencia en Venezuela, la compañía no solo asegura su cuota de mercado en una de las reservas más grandes del mundo, sino que también contribuye a la estabilidad del suministro energético en un momento de alta volatilidad internacional. La empresa confía en que, con un marco de inversión claro, los activos venezolanos puedan recuperar su protagonismo en el balance energético global.
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