
La recuperación del Sistema Eléctrico Nacional requiere una inversión masiva coordinada entre empresas internacionales y el Estado para reducir la dependencia del Guri.
La crisis energética en Venezuela ha tomado un nuevo rumbo tras el anuncio de negociaciones directas con dos de los gigantes tecnológicos más importantes del mundo: la alemana Siemens y la estadounidense General Electric. Este acercamiento busca frenar el deterioro de la infraestructura nacional y estabilizar el suministro en las regiones más críticas del país.
El monto necesario para la reconstrucción del sistema
El coordinador del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA, Oswaldo Felizzola, ofreció detalles técnicos sobre la magnitud financiera que implica esta operación. Según el experto, la entrada de estas corporaciones no es solo una cuestión de mantenimiento, sino de una reconstrucción estructural que demandará cifras astronómicas.
Felizzola señaló que la inversión estimada para recuperar la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) oscila entre los 15 mil y 40 mil millones de dólares. Este capital se destinaría no solo a la generación, sino fundamentalmente a la modernización de las redes de transmisión y distribución, las cuales han sufrido un desgaste severo por la falta de inversión sostenida durante la última década.
La urgencia de diversificar la matriz energética
Uno de los puntos más críticos señalados por el especialista es la vulnerabilidad del modelo actual. En la actualidad, Venezuela depende en un 75% de la generación hidroeléctrica proveniente de la central Simón Bolívar, conocida como el Guri. Esta centralización expone al país a apagones masivos ante cualquier falla técnica o fenómeno climático que afecte los niveles del embalse.
«Se debe atender con urgencia la distribución de las cargas», enfatizó Felizzola. El crecimiento demográfico y la demanda de la sociedad venezolana han superado la capacidad de respuesta de la red actual. La incorporación de tecnología de Siemens y General Electric permitiría reactivar las plantas termoeléctricas que hoy se encuentran inoperativas, proporcionando un respaldo necesario para no sobrecargar la fuente hidroeléctrica.
Avances en el diálogo diplomático y operativo
Por su parte, la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó recientemente que las conversaciones con ambas compañías ya están en marcha. Este acercamiento es el resultado de un proceso de diálogo diplomático que el gobierno venezolano ha mantenido en los últimos meses con representantes de Estados Unidos y Europa, facilitando el regreso de las licencias y la operatividad de estas firmas en suelo nacional.
El foco inicial de este acuerdo se centrará en el estado Zulia, una de las entidades más castigadas por las fallas eléctricas. El plan estratégico contempla que las piezas y el soporte técnico de General Electric y Siemens permitan recuperar la capacidad de las plantas locales, reduciendo la necesidad de importar energía desde el centro del país a través de líneas de transmisión de larga distancia.
La meta final es lograr un sistema robusto que permita el crecimiento industrial y mejore la calidad de vida de los ciudadanos, un objetivo que, según los expertos, solo será posible si se cumplen los cronogramas de inversión y se mantiene la apertura a la asistencia técnica internacional de alto nivel.
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