
El Canciller Yván Gil traza un paralelismo histórico entre Belén y Gaza
En el contexto de la conmemoración de los Santos Inocentes, una fecha de profunda significación histórica y religiosa, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, a través de su Ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yván Gil, ha emitido una enérgica denuncia contra los crímenes perpetrados en los territorios palestinos, específicamente en Belén y Gaza. El canciller no solo condenó los hechos, sino que los calificó abiertamente como un «genocidio contemporáneo».
La declaración, difundida inicialmente en sus plataformas de redes sociales, busca trazar un paralelismo ético y moral devastador entre el relato bíblico de la persecución del Rey Herodes contra el niño Jesús, que culminó en la matanza de infantes en Belén, y la actual crisis humanitaria y bélica en la Franja de Gaza.
El asedio con respaldo de potencias extranjeras
El Ministro Gil señaló con vehemencia que la actual ofensiva contra el pueblo palestino no es un evento aislado, sino que cuenta con el «respaldo cómplice» de potencias extranjeras. Esta alianza de apoyo internacional, según el canciller, permite la continuidad de un asedio que amenaza con el exterminio sistemático de la infancia en la región.
«La infancia en Belén y Gaza enfrenta una amenaza de exterminio comparable a la matanza bíblica de los Santos Inocentes. El asedio contra Palestina cuenta con el respaldo de potencias extranjeras, calificando la situación como un ‘genocidio contemporáneo’ que replica las tragedias más oscuras de la historia antigua», declaró el jefe de la diplomacia venezolana.
El uso del término «genocidio contemporáneo» subraya la posición de Venezuela de que los ataques exceden una acción militar legítima, constituyendo, a su juicio, una limpieza étnica y una violación masiva de los derechos humanos que resuena con los episodios más sombríos de la humanidad.
Un clamor por la vida y la esperanza
La nota de prensa destaca el compromiso inquebrantable de Venezuela con la causa palestina y con el derecho internacional humanitario. La postura venezolana se alinea con las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas que exigen un cese al fuego inmediato y el acceso de ayuda humanitaria sin restricciones.
El texto de la denuncia finaliza con un llamamiento global a la conciencia y la acción:
Derecho a una vida plena: Se clama por el derecho fundamental de los niños y niñas a una vida libre de abusos, violencia y guerras.
Desarrollo y alegría: Se exige un entorno en el que la niñez palestina pueda «desenvolverse alegremente» y no bajo el constante temor del bombardeo.
Visión de un nuevo mundo: La esperanza de un futuro de «mayor prosperidad y felicidad posible» se presenta como el objetivo final de esta denuncia.
Venezuela, históricamente defensora de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, reafirma así su papel como voz de denuncia en la comunidad internacional, instando a la comunidad global a no permanecer indiferente ante lo que considera una tragedia que mancilla la conciencia de la humanidad.
El Ministerio de Relaciones Exteriores continuará promoviendo acciones multilaterales para detener el derramamiento de sangre y garantizar una solución pacífica y duradera para el pueblo palestino.
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