
El gobierno venezolano rechaza categóricamente la inspección arbitraria de sus documentos oficiales, calificando el hecho como un atropello al derecho internacional y a la soberanía nacional.
El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha emitido un comunicado oficial para expresar su más enérgico repudio ante la apertura forzada de una valija diplomática en territorio panameño. Este incidente, que involucra a las autoridades de control de Panamá, es descrito por la cancillería venezolana como un acto hostil y una transgresión sin precedentes a las normas básicas que rigen la convivencia entre las naciones.
Un atropello a los tratados internacionales de convivencia
El núcleo de la protesta venezolana se fundamenta en la protección que el derecho internacional otorga a las comunicaciones oficiales entre un Estado y sus misiones en el exterior. Al vulnerar el precinto de seguridad de la valija, las autoridades de Panamá no solo han comprometido la confidencialidad de la correspondencia estatal, sino que han ignorado décadas de tradición diplomática basada en el respeto mutuo.
Para el Estado venezolano, este hecho no puede ser visto como un error administrativo o un procedimiento de rutina. Se trata, por el contrario, de una acción premeditada que busca entorpecer el normal funcionamiento de sus delegaciones y ejercer presión política mediante el irrespeto a los canales oficiales.
La vigencia absoluta de la Convención de Viena
Venezuela recordó de manera enfática que, bajo el amparo del derecho internacional público, existen límites infranqueables que ningún país debe cruzar. El Artículo 27 de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas establece con claridad meridiana que la valija diplomática goza de una inviolabilidad absoluta.
Este tratado, suscrito por la inmensa mayoría de la comunidad internacional, prohíbe taxativamente que estos bultos sean abiertos o retenidos bajo ninguna circunstancia. La norma existe para garantizar que los Estados puedan ejercer su soberanía y gestionar sus asuntos internos y externos sin interferencias externas, garantizando que el contenido, que a menudo incluye documentos de alta sensibilidad, llegue a su destino de forma íntegra.
Exigencia de responsabilidades y respeto a la soberanía
Ante la gravedad de lo ocurrido, el ministerio del poder popular para relaciones exteriores ha solicitado una explicación formal y detallada por parte del gobierno de Panamá. Venezuela exige que se identifique a los responsables de esta incursión y que se tomen las medidas correctivas necesarias para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse en el futuro.
La integridad de las comunicaciones diplomáticas es un pilar fundamental para la paz y la estabilidad global. Cuando un país decide ignorar estas protecciones, pone en riesgo el delicado equilibrio de las relaciones bilaterales y sienta un precedente peligroso para el resto de la comunidad internacional.
Finalmente, Venezuela reafirma su compromiso con el cumplimiento de las leyes internacionales, pero advierte que no tolerará acciones que vulneren su dignidad nacional. La defensa de la soberanía y el respeto a la Convención de Viena seguirán siendo las banderas de la diplomacia venezolana ante cualquier intento de coacción o falta de ética institucional por parte de gobiernos extranjeros.
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