
El Gobierno restringe la atención en dependencias estatales a cuatro horas y media diarias ante el impacto del fenómeno «Súper Niño», combinando el ahorro de demanda en la capital con planes de recuperación termoeléctrica y exigencias de autogeneración al sector privado.
El Gobierno de Venezuela inició la aplicación de un plan extraordinario de ahorro energético que reduce de forma drástica la jornada de trabajo y atención en las instituciones de la administración pública. La estrategia busca disminuir la demanda en la capital para liberar capacidad y redirigir megavatios hacia los estados del interior del país, actualmente sometidos a planes de administración de carga.
Nuevos horarios en la administración pública
Las dependencias estatales operarán en un horario restringido de lunes a viernes, entre las 8:00 de la mañana y las 12:30 del mediodía. Esta directiva abarca a organismos fundamentales como el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), la Defensa Pública y las áreas administrativas del complejo militar Fuerte Tiuna.
Por su parte, entes como el Instituto Nacional de Deportes aplicarán el esquema reducido únicamente los días lunes, miércoles y viernes. En el ámbito municipal, la Alcaldía de Caracas adoptó un sistema de jornadas alternas hasta las 12:30 del mediodía, exceptuando de este recorte a los servicios esenciales y a las cuadrillas operativas del plan Venezuela Renace. Organismos de seguridad y autoridades supervisarán el cumplimiento de estos esquemas.
Impacto climático y redistribución regional
La restricción operativa responde a las previsiones meteorológicas vinculadas al fenómeno climático denominado «Súper Niño», el cual afecta los niveles de agua en las represas que alimentan el sistema hidroeléctrico nacional.
El objetivo central de la medida es reducir la presión sobre la red eléctrica en la región capital para redirigir el flujo disponible hacia los estados del interior, donde las interrupciones del servicio afectan con mayor severidad la vida cotidiana y la actividad económica.
Metas termoeléctricas y exigencias al sector privado
Como complemento al recorte del consumo en el sector público, el Ejecutivo planteó recuperar capacidad de generación termoeléctrica. La meta oficial contempla incorporar 4.800 megavatios adicionales antes de finalizar el año, mediante contratos suscritos con la empresa rusa INSA y la estadounidense General Electric (GE).
Dentro de este plan destaca la rehabilitación de Termocarabobo, instalación afectada por los terremotos del pasado 24 de junio, que logró recuperar 300 de los 600 megavatios que generaba antes de los daños. La reactivación de estas unidades busca respaldar la producción hidroeléctrica mientras persista la sequía.
Finalmente, el plan incluye regulaciones para el sector privado y la ciudadanía. Se solicitó a los centros comerciales y empresas privadas activar sus equipos de autogeneración durante las horas de mayor demanda. Asimismo, las autoridades exhortaron a los hogares a moderar el uso de aires acondicionados, apagar luminarias innecesarias y desconectar aparatos en desuso.
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