
El volumen acumulado en 2026 representa un incremento del 110% en comparación con la totalidad del crudo enviado durante el año anterior, impulsado por licencias comerciales.
El comercio petrolero entre Venezuela y Estados Unidos registra un giro radical en 2026. Las exportaciones venezolanas de crudo hacia el mercado estadounidense alcanzaron los 107,4 millones de barriles acumulados hasta la primera semana de septiembre, según los registros de la Administración de Información Energética (EIA). Este flujo constante coloca el intercambio energético en sus niveles más altos desde que la administración estadounidense impuso sanciones al sector petrolero venezolano en 2019.
Recuperación del flujo energético comercial
El volumen exportado hasta el 4 de septiembre equivale a un incremento del 110% frente a la totalidad del crudo despachado a territorio estadounidense en 2025. Este crecimiento sostenido responde principalmente a la emisión continua de licencias operativas por parte de Washington desde enero de 2026. Dichas autorizaciones flexibilizaron las restricciones comerciales previas y permitieron a las empresas energéticas retomar la movilización de volúmenes significativos de hidrocarburos venezolanos hacia las refinerías del golfo de México.
Promedio diario en niveles máximos
Durante la semana que finalizó el 4 de septiembre, el promedio de exportación venezolana se situó en 599.000 barriles diarios, manteniendo la firmeza observada en el período previo. En el cómputo de las primeras 35 semanas de 2026, la media diaria de despachos alcanza los 437.000 barriles. Esta cifra refleja un alza del 216% si se compara con el promedio registrado en el mismo lapso del año pasado, confirmando la aceleración operativa de la industria.
Venezuela se consolida como segundo proveedor
El repunte de los despachos ha permitido a Venezuela consolidarse en el segundo puesto entre los mayores proveedores de crudo a clientes estadounidenses durante 20 semanas consecutivas. La posición estratégica de los puertos venezolanos ha facilitado este avance en el mercado norteamericano, mientras que otros actores tradicionales de la OPEP enfrentan severos obstáculos logísticos para colocar su producción en occidente.
Factores geopolíticos y tendencia operativa
La posición competitiva de Venezuela se ha visto favorecida por las interrupciones geopolíticas en el oriente medio. Arabia Saudita, que históricamente ocupaba el segundo lugar en el suministro a Estados Unidos, mantiene dificultades operativas para movilizar su petróleo debido a las restricciones de paso en el estrecho de Ormuz. Esta coyuntura ha obligado a las refinerías estadounidenses a buscar alternativas seguras en el cuenca atlántica.
A pesar de que el promedio móvil de cuatro semanas cayó un 5% hasta los 647.000 barriles diarios en la última medición, la tendencia a corto plazo confirma la estabilidad del crudo venezolano en el top 10 de importaciones estadounidenses. La continuidad de esta dinámica dependerá del mantenimiento de las licencias energéticas y de la capacidad operativa para sostener el ritmo de extracción.
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