
Tras superar una década de escrutinio mediático, la ganadora del Oscar se consolida como la figura más cotizada del año con seis grandes estrenos. Su agenda para 2026 incluye desde el esperado regreso de «El diablo viste de Prada» hasta ambiciosas adaptaciones épicas junto a figuras como Matt Damon y Zendaya.
En una industria conocida por sus ciclos de admiración y rechazo, la trayectoria de Anne Hathaway se ha convertido en el caso de estudio definitivo sobre la resiliencia en el estrellato. Tras ser señalada años atrás como una de las figuras más polarizantes de la gran pantalla, Hathaway inicia este 2026 reafirmada como la actriz más solicitada de Hollywood, con una agenda que redefine su versatilidad y atractivo comercial.
El fenómeno del «Hathahate», que alcanzó su punto álgido tras su victoria en los Globos de Oro por Los Miserables (2012), ha quedado en el pasado. Hoy, los productores que antes temían que el rechazo del público afectara sus proyectos, compiten por asegurar su presencia en una diversidad de géneros que abarcan desde el thriller psicológico hasta la épica clásica.
Un 2026 de estrenos ininterrumpidos:
Abril – Drama Psicológico: Bajo la dirección de David Lowery, interpretará a una estrella del pop en busca de redención, un papel que ya genera expectativas de premios.
Mayo – El regreso de un icono: Hathaway se reencontrará con Meryl Streep y Emily Blunt en la esperada secuela de «El diablo viste de Prada».
Julio – Épica Griega: Encarnará a Penélope en una nueva adaptación de la «Odisea» de Homero, compartiendo cartel con Matt Damon y Zendaya.
Octubre – Fenómeno Literario: Protagonizará la adaptación de la novela de Colleen Hoover, asegurando su conexión con el público joven-adulto.
Proyectos en desarrollo: Se incluye un thriller sobrenatural y el cierre de la trilogía de «Princesa por sorpresa», donde volverá a dar vida a la reina Mia Thermopolis.
Lecciones de resiliencia
Hathaway ha sabido transformar las críticas infundadas en combustible para su evolución artística. En recientes entrevistas, la actriz ha calificado aquel periodo de hostilidad mediática como «tremendo», pero necesario para forjar la madurez profesional que hoy exhibe. Mientras el foco de las críticas se desplaza hacia otras figuras, ella ha emergido como una intérprete respetada, capaz de transitar entre el cine de autor y los grandes blockbusters.
Desde su debut en la factoría Disney hasta sus papeles en Interstellar o The Dark Knight Rises, Hathaway ha demostrado una capacidad de transformación única. Este 2026 no es solo un año de mucho trabajo; es la culminación de un proceso de reinvención que la posiciona, finalmente, en la cima indiscutible de la industria cinematográfica mundial.
«El odio a menudo carece de fundamentos claros en Hollywood, pero el talento y la perseverancia son incontestables. Anne Hathaway es la prueba de ello», señalan analistas de la industria.
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