
La icónica artista celebra ocho décadas de transgresión musical y cinematográfica, mientras enfrenta una dura batalla legal por la tutela de su hijo menor.
Hubo un tiempo en que la industria del entretenimiento dictaba de manera implacable que las mujeres tenían una fecha de caducidad. Sin embargo, Cherilyn Sarkisian, conocida universalmente como Cher, nació precisamente para dinamitar esos estereotipos. La diva estadounidense celebra este miércoles 20 de mayo sus 80 años de edad, consolidada como una leyenda viva de la cultura de masas y en la cúspide de una trayectoria caracterizada por la metamorfosis constante.
Pese al brillo de su legado, la fecha coincide con un panorama personal complejo para la artista nacida en El Centro, California. Actualmente, Cher libra una dura batalla legal tras haber solicitado el pasado mes de abril la tutela de su hijo menor, Elijah Blue Allman. El descenso de Allman en severos problemas de adicción y crisis de salud mental —que lo mantienen ingresado en un centro psiquiátrico tras incurrir en diversos delitos— obligó a la cantante a requerir el control total de sus finanzas y decisiones médicas, buscando evitar que los fondos de su fideicomiso sigan financiando su dependencia.
Seis décadas desafiando las listas de éxito
Esta dura realidad familiar contrasta con una deslumbrante carrera profesional que arrancó a mediados de los años 60 junto a su entonces esposo, Sonny Bono. Aquel dúo no solo definió la estética hippie de la época, sino que marcó a una generación con himnos perennes como “I Got You Babe”. No obstante, el verdadero potencial de la artista eclosionó al tomar las riendas de su carrera en solitario, demostrando una versatilidad sin precedentes.
Cher transitó con naturalidad del folk de “Gypsys, Tramps & Thieves” al rock de estadio de “If I Could Turn Back Time”. Esa capacidad de adaptación la convirtió en la única intérprete en la historia de la música capaz de liderar de forma consecutiva las listas de Billboard con números uno desde la década de 1960 hasta el año 2020. Su consagración definitiva en las pistas de baile llegó a finales de los 90 con “Believe”, un éxito global que revolucionó la producción musical con el uso del Auto-Tune y que se transformó en un mito de la cultura pop.
El idilio con Hollywood y la vigencia de un mito
Reducir el impacto de Cher a la industria fonográfica sería obviar su exitoso paso por el cine durante la década de los 80. La artista encadenó aplaudidas interpretaciones en largometrajes como “Silkwood” (1983) —junto a Meryl Streep— o “Mask”. El clímax de su faceta actoral llegó en 1988, cuando conquistó el Premio Óscar a la Mejor Actriz por su papel en “Moonstruck”, en una velada histórica donde además desafió los códigos de la Academia luciendo un recordado y atrevido diseño transparente de Bob Mackie.
Hoy, a sus 80 años, la gran diva sigue edificando su legado día a día. Así quedó demostrado en la más reciente edición de los Premios Grammy, donde tras recibir un galardón a la trayectoria y conmover al público con un poderoso discurso sobre la persistencia de los sueños, fue despedida bajo una ovación de pie; un reflejo de que Cher continúa desafiando al tiempo con las botas puestas y el carisma intacto.
Diariorepublica.com






