
El hijo de la princesa heredera Mette-Marit fue hallado culpable de 34 de los 40 cargos en su contra, incluido un abuso en la residencia oficial de la realeza; la defensa anunció que apelará el fallo mientras el Palacio de Oslo opta por el silencio.
Un escándalo judicial sin precedentes sacude los cimientos de la monarquía en el norte de Europa. El Tribunal de Distrito de Oslo dictó este lunes 15 de junio una sentencia de cuatro años de privación de libertad contra Marius Borg Høiby, hijo mayor de la princesa Mette-Marit de Noruega, tras hallarlo penalmente responsable de dos delitos de violación y de maltrato físico y psicológico continuado en perjuicio de una de sus exparejas, entre otras ofensas.
La información, adelantada por la cadena de radiodifusión pública NRK, marca el desenlace de uno de los procesos judiciales más mediáticos del país. A pesar del revuelo internacional, el Palacio Real de Oslo emitió una breve declaración institucional desmarcándose del dictamen. “El caso ha sido tratado por un tribunal. La Casa Real no tiene ningún comentario sobre el resultado”, zanjó la jefatura de la Corona, recordando que Høiby, de 29 años, no ejerce funciones oficiales ni posee títulos dentro de la línea dinástica.
Los hechos probados y los cargos desestimados
La resolución judicial se sitúa en un punto intermedio entre las pretensiones de las partes. Mientras el Ministerio Público solicitaba una condena severa de siete años y siete meses de prisión por un expediente que acumulaba 40 cargos criminales, la defensa legal del joven buscaba una pena inferior a los 18 meses limitada a los delitos menores de tenencia de estupefacientes y amenazas que su cliente había admitido previamente.
Finalmente, el tribunal consideró jurídicamente probadas dos de las cuatro violaciones imputadas:
Asalto en la residencia oficial: El primer episodio ocurrió en diciembre de 2018 en el sótano del palacio de Skaugum (residencia de los príncipes herederos en las afueras de la capital), lugar donde residía el acusado.
Agresión en la capital: El segundo hecho se registró durante una celebración privada en Oslo en marzo de 2024.
En ambos escenarios, los magistrados determinaron que, basándose en el material audiovisual recopilado, las víctimas se encontraban durmiendo y en un estado de vulnerabilidad que les impedía oponer resistencia. Por el contrario, Høiby fue absuelto de otras dos acusaciones de violación correspondientes a finales de 2023 y 2024 debido a inconsistencias testimoniales, así como de los cargos por quebrantar órdenes de restricción presenciales.
La condena global engloba también delitos de violencia de género contra su última pareja, captación de imágenes de mujeres desnudas sin su consentimiento, amenazas y tráfico de drogas a pequeña escala. Adicionalmente, se fijó una indemnización conjunta para las víctimas que asciende a las 640.000 coronas noruegas (aproximadamente 58.000 euros).
La defensa activa el recurso de apelación
Debido a complicaciones en su estado de salud, el procesado no estuvo presente en la sala de audiencias, siguiendo la lectura del fallo desde la celda donde cumple prisión preventiva desde hace cuatro meses.
Tras una visita en el centro penitenciario, su abogado, Petar Sekulic, confirmó al diario VG que interpondrán formalmente un recurso de apelación ante las instancias superiores. “Él sostiene firmemente que es inocente de los cargos de violación y niega haber sometido a su exnovia a un régimen de maltrato, por lo que está decidido a revertir la sentencia”, argumentó la defensa.
De manera paralela, los tribunales rechazaron una nueva solicitud de excarcelación bajo fianza y monitoreo con tobillera electrónica por considerar que persiste un elevado riesgo de reincidencia. Los abogados defensores habían intentado apelar a razones humanitarias la semana pasada, citando el delicado estado de salud de su madre, la princesa Mette-Marit, quien fue ingresada en una lista de espera para un trasplante pulmonar de urgencia debido al agravamiento de la fibrosis pulmonar crónica que padece desde 2018.
Esta sentencia representa un golpe demoledor para la imagen pública de la consorte noruega, quien además del drama de salud familiar ha enfrentado el escrutinio de la prensa europea tras las recientes revelaciones que vinculan su pasado con el fallecido pederasta estadounidense Jeffrey Epstein.
Diariorepublica.com






