
La llegada de su nuevo hijo representa para la pareja el cumplimiento de una promesa espiritual y un sueño familiar.
El entorno de la ex Miss Universo venezolana, Dayana Mendoza, se ha llenado de luz y gratitud tras el anuncio oficial del nacimiento de su hijo, Josué. La noticia, compartida este viernes 20 de febrero, no solo marca un hito personal para la modelo y empresaria, sino que también ha generado un movimiento de alegría colectiva entre sus seguidores y la comunidad cristiana que acompaña su trayectoria actual. El pequeño Josué llega al mundo en un contexto de fe profunda, consolidando el hogar que Mendoza ha construido junto a su esposo, el pastor Carlos Uribe.
Un anuncio cargado de simbolismo y fe
El encargado de dar la primicia fue el pastor Carlos Uribe, quien a través de un emotivo mensaje en sus redes sociales, describió la llegada del bebé como el resultado de la perseverancia y la oración. Según las palabras de Uribe, Josué es el fruto de un sueño que Dayana Mendoza abrazó con determinación, convirtiéndose en el testimonio vivo de una promesa divina. La pareja ha sido muy abierta sobre cómo su espiritualidad guía cada paso de su vida privada, y este nacimiento no ha sido la excepción, siendo presentado como un regalo sagrado.
El respaldo de una comunidad global
Tras la publicación de las primeras imágenes y mensajes, las plataformas digitales se inundaron de muestras de afecto. La figura de Dayana Mendoza sigue siendo un referente de admiración, y su transición hacia una vida dedicada al ministerio y la familia ha resonado profundamente en su audiencia. Los mensajes de felicitación destacaron no solo la belleza del momento, sino también el respeto por la coherencia con la que la pareja maneja su imagen pública, centrada en valores de unidad y propósito cristiano.
La nueva etapa de la familia Uribe Mendoza
Para Dayana Mendoza, quien anteriormente se ha definido con orgullo como madre de una familia extendida, la integración de Josué al hogar refuerza su lema de «vivir para Cristo». Este nuevo capítulo no detiene su labor ministerial ni sus proyectos emprendedores; al contrario, parece inyectar una nueva energía a sus actividades. El nombre Josué, que posee una carga histórica y bíblica significativa, fue elegido meticulosamente para reflejar la fortaleza y la guía que la pareja desea para el futuro de su hijo.
Con este acontecimiento, los Uribe Mendoza cierran una espera llena de expectativas y abren las puertas a una crianza basada en la calidez y el compromiso espiritual. La noticia del nacimiento de Josué se mantiene como tendencia, reafirmando que, más allá de las pasarelas, la vida de Dayana Mendoza sigue inspirando a millones a través de su faceta más humana y maternal.
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