
Con una trayectoria de más de ocho décadas, brilló en la radio, el cine, las telenovelas y programas icónicos como «Radio Rochela» y «Cheverísimo».
El mundo del espectáculo y la cultura en Venezuela lamenta la pérdida de una de sus figuras más entrañables y longevas. Margarita Águeda Pareja Ramírez, universalmente recordada como Margot Pareja, falleció el pasado sábado 18 de julio a los 101 años de edad. La destacada artista, quien se desempeñó con igual maestría como actriz, comediante, locutora y cantante, partió de manera pacífica y por causas naturales en su residencia situada en Miami, Florida, acompañada por sus seres queridos.
La desaparición física de Pareja marca el cierre de una de las etapas más luminosas de la historia de los medios de comunicación del país, dejando un vacío incalculable en la memoria artística nacional tras una carrera que se extendió por más de ochenta años.
De las radionovelas a la época dorada de la televisión
Nacida en la ciudad de Caracas el 5 de febrero de 1925, Margot Pareja descubrió su vocación desde temprana edad. Sus pininos en el medio artístico ocurrieron en el ámbito radiofónico junto a sus hermanas Carmen y Victoria, con quienes integró la agrupación musical El Trío Armonía. Su talento vocal y destreza interpretativa la convirtieron muy pronto en un referente indiscutible de las radionovelas que cautivaban a la audiencia caraqueña.
Con la llegada de la televisión a Venezuela, la intérprete supo adaptarse con absoluta naturalidad al nuevo medio. En 1956 formó parte del elenco de la telenovela “Palmolive”, transmitida a través de la señal de RCTV.
Durante los años 60, su nombre quedó grabado en la historia de la comedia nacional al erigirse como una de las fundadoras del histórico programa humorístico “Radio Rochela”, donde compartió escenarios y anécdotas con mitos de la comicidad como Tito Martínez del Box, César Granados “Bólido” y Pedro Elías Belisario.
Una versatilidad que marcó pauta
La capacidad histriónica de Margot Pareja le permitió transitar con total naturalidad entre el drama intenso y el humor más punzante. Su talento engalanó la pantalla chica en producciones memorables como “El show de Joselo” y “El show de Renny Ottolina”, además de participar en telenovelas emblemáticas que rompieron récords de sintonía en las décadas de los 70 y 80, tales como “La zulianita” (1977), “Laura y Virginia” (1977), “Emilia” (1979), “María Fernanda” (1981), “Ligia Sandoval” (1981), “Andreína” (1981) y “Julia” (1984).
La gran pantalla tampoco fue ajena a su talento, dejando constancia de su calidad interpretativa en largometrajes del cine venezolano como “¡Pa’ mí tú estás loco!” (1978) y “La gata borracha” (1983).
La inolvidable «abuelita del humor»
Para las audiencias contemporáneas, su rostro se hizo entrañable gracias a su prolongada estancia en el exitoso espacio humorístico “Cheverísimo”, emitido por Venevisión. En este programa se ganó el cariño absoluto de los televidentes al encarnar a la pícara “abuelita del humor”, un personaje que ratificó su agudeza y su facilidad para conectar con las distintas generaciones de venezolanos.
Retirada de los escenarios y radicada en Estados Unidos junto a su núcleo familiar, Pareja celebró el pasado mes de febrero su centésimo primer aniversario de vida, fecha en la que colegas del medio artístico y seguidores del país y del exterior conmemoraron su rico legado cultural.
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