
La leyenda de la música latina inauguró el certamen chileno con una presentación histórica que recorrió cuatro décadas de éxitos, alzándose con las Gaviotas de Plata y Oro ante un público que se rindió a su legado.
El Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026 inició su edición con un despliegue de elegancia y ritmo caribeño. La encargada de abrir el telón este domingo 22 de febrero fue Gloria Estefan, quien transformó la Quinta Vergara en una gigantesca pista de baile, reafirmando por qué era la figura más anticipada de la cartelera según la crítica especializada.
Desde los primeros acordes de “Oye mi canto”, la intérprete cubano-estadounidense estableció una conexión eléctrica con el «Monstruo», que no dejó de corear y bailar durante una presentación que equilibró la euforia de la salsa con la calidez de sus baladas más icónicas.
Un viaje por la nostalgia y el presente
Acompañada desde el palco por su esposo, el reconocido productor Emilio Estefan, y su hija Emily, Gloria ofreció un repertorio que transitó por diversas épocas:
Momentos íntimos: La Quinta se iluminó con miles de luces durante las interpretaciones de “Con los años que me quedan” y “Cómo me duele perderte”.
Vigencia musical: La artista demostró que su carrera sigue sumando hitos al interpretar “Raíces” —tema que lideró el Latin Airplay de Billboard en 2025— y la picaresca “La vecina (no sé ná)”.
Éxitos dorados: La nostalgia se apoderó de las pantallas con imágenes de los años 90 mientras sonaban “Ayer” y “Abriendo puertas”.
El rugido del «Monstruo» y el honor de las Gaviotas
El clímax de la noche llegó con un cierre cargado de identidad latina. Tras interpretar “Mi tierra” y “Chirriqui Chirri”, el público exigió a viva voz los máximos honores del certamen. Estefan recibió emocionada la Gaviota de Plata y, poco después, la Gaviota de Oro, mientras algunos sectores de la audiencia incluso clamaban por el máximo reconocimiento: la Gaviota de Platino.
“Me llevo esta Gaviota en la mano y en el alma”, confesó la artista entre lágrimas, antes de dedicar un mensaje a su natal Cuba previo a entonar “Cuba Libre”.
La velada culminó en una fiesta total con la legendaria “Conga”, el himno de 1985 que catapultó a Miami Sound Machine a la fama mundial. Con esta actuación, Gloria Estefan no solo inauguró el festival, sino que dejó una vara muy alta para el resto de los artistas que pasarán por el escenario más importante de América Latina.
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