
Nuevos detalles han surgido en torno al impactante caso que ha enlutado a Hollywood. Nick Reiner (32), acusado del asesinato de sus padres —el icónico director Rob Reiner y la fotógrafa Michele Singer Reiner—, contaba con un diagnóstico de esquizofrenia y se encontraba bajo tratamiento médico al momento de los hechos, según reportes de NBC confirmados este viernes.
Salud mental y antecedentes
Tres fuentes vinculadas a la investigación revelaron que el joven recibía medicación específica para su condición, la cual había sido ajustada recientemente. Aunque no se han precisado las fechas exactas de estos cambios en su tratamiento, el historial médico de Nick Reiner es un factor determinante en las pesquisas actuales.
Además de su diagnóstico psiquiátrico, Reiner arrastraba una larga batalla contra la adicción a las drogas y el alcohol. Esta compleja lucha personal fue, paradójicamente, la fuente de inspiración para una película coescrita por él y dirigida por su padre años atrás, lo que evidencia la estrecha y a la vez convulsa relación familiar.
Cronología de la tragedia
Los hechos se desencadenaron el pasado domingo en la residencia familiar en Brentwood:
El hallazgo: Una de las hermanas de Nick fue quien encontró los cuerpos sin vida de la pareja.
La detención: Cámaras de seguridad captaron a Nick comprando una bebida en una tienda cercana poco antes de su arresto. Según los informes policiales, el joven no opuso resistencia al momento de ser interceptado por las autoridades.
El posible detonante: Testigos y allegados han sugerido que la tragedia pudo haber sido precedida por una fuerte discusión familiar durante una celebración navideña en la casa del comediante Conan O’Brien.
Estatus legal y medidas de seguridad
El pasado miércoles, Nick Reiner compareció ante un tribunal de Los Ángeles. El fiscal de distrito, Nathan Hochman, confirmó que se le imputan tres cargos graves que, dada la naturaleza del crimen, podrían derivar en la pena de muerte.
Actualmente, el acusado permanece detenido sin derecho a fianza y bajo un protocolo de vigilancia especial por riesgo de suicidio, dada la fragilidad de su estado mental.
La próxima audiencia ha sido fijada para el 7 de enero, aunque la defensa podría solicitar un aplazamiento para evaluar más a fondo las capacidades cognitivas del imputado al momento del incidente.
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