
El artista español utilizó sus redes sociales para exponer mensajes de sus denunciantes que, según afirma, demuestran la «absoluta falsedad» de los cargos y la manipulación del caso.
En una maniobra legal y mediática sin precedentes, el cantante Julio Iglesias ha hecho públicas diversas capturas de pantalla de conversaciones de WhatsApp mantenidas con las dos mujeres que lo denuncian por presuntos delitos sexuales. A través de su perfil oficial de Instagram, el intérprete sostiene que estas comunicaciones prueban una relación de respeto y afecto, contradiciendo las acusaciones de agresión y acoso.
El movimiento del cantante surge como respuesta a la reciente negativa de la Fiscalía de la Audiencia Nacional en España de permitirle personarse formalmente en la investigación, lo que, según Iglesias, le impide ejercer su derecho a la defensa por las vías ordinarias.
Las pruebas de la defensa
Las capturas publicadas corresponden a fechas clave entre 2021 y 2022. En los mensajes, atribuidos a una exempleada del hogar y a una fisioterapeuta, se leen expresiones de cariño, deseos de salud y agradecimientos por sus «enseñanzas».
Trato cercano: En los chats, las trabajadoras se refieren a él como «Profesor» o «Julito», enviándole mensajes como: «Todos los días a tu lado son valiosos para mí porque aprendo un poco más».
Comunicaciones posteriores: Iglesias subraya que el tono afectuoso persistió incluso después de que las empleadas dejaron de trabajar en su residencia, incluyendo felicitaciones de cumpleaños con frases como «Te quiero, siempre te recuerdo con cariño».
«La evidencia es clara: las comunicaciones demuestran que la información difundida carece de veracidad», sentenció el artista en un comunicado adjunto.
Un proceso judicial blindado
Pese a la defensa pública de Iglesias, la justicia española mantiene el curso de la investigación. La Fiscalía investiga presuntos hechos ocurridos en 2021 en las residencias del cantante en República Dominicana y Bahamas.
Por su parte, las denunciantes han consignado ante el tribunal un expediente que incluye:
Documentación laboral y registros de llamadas.
Grabaciones y fotografías.
Mensajes de WhatsApp que, según su versión, contextualizan un entorno de vejaciones y humillaciones laborales sistemáticas.
El equipo legal del cantante insiste en que Instagram es ahora su «único medio legítimo» para dejar constancia de su inocencia ante lo que califica como una «grave manipulación mediática». Mientras tanto, la Audiencia Nacional deberá decidir en las próximas semanas si permite el acceso directo del artista al contenido total de la denuncia.
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