
La batalla por el premio principal
Una batalla tras otra se perfila como la favorita de los Globos de Oro, marcando una edición que podría señalar un cambio significativo en la mentalidad de la nueva organización. Históricamente centrados en las grandes producciones de Hollywood, los premios parecen ahora abrirse a voces internacionales y narrativas diversas, haciendo los pronósticos de la 83ª edición mucho más inciertos y apasionantes.
La atención se centra en películas que han brillado en los festivales de cine europeos y que cuentan historias más íntimas o socialmente relevantes. Un claro ejemplo es la posible victoria de «Pecadores», una producción que, según el crítico experto Pete Hammond, indicaría «un verdadero cambio» en los Globos de Oro. Hammond señala que el antiguo jurado «nunca se sintió muy atraído por las historias sobre afroamericanos», lo que subraya la importancia de una posible victoria para esta película.
El resurgimiento y la reforma de los galardones
Los Globos de Oro han atravesado una crisis significativa en los últimos años, tras un gran escándalo revelado en 2021 sobre incumplimientos éticos, racismo y corrupción entre sus miembros. En respuesta a esta crisis, la organización ha llevado a cabo una profunda reforma, incorporando a más de 200 votantes procedentes de todo el mundo. Este nuevo cuerpo de votantes es crucial para entender la dirección de las nominaciones de este año.
«Eso hace que los pronósticos sean más difíciles», explica Hammond. Los nuevos votantes demuestran tener menos predilección por los grandes éxitos comerciales y son «más sensibles a las películas internacionales apreciadas en Cannes y Venecia». Esta sensibilidad explica por qué producciones no estadounidenses están acaparando un mayor número de candidaturas en categorías clave.
Favoritos internacionales en las categorías de actuación
La influencia internacional es palpable en las categorías de actuación. El brasileño Wagner Moura podría así superar a Michael B. Jordan, la estrella de «Pecadores», por el Globo de Oro a mejor actor en un film dramático, gracias a su aclamado papel en «El agente secreto», por el que ya había sido premiado en Cannes.
Con ocho nominaciones, la película noruega «Valor sentimental», en la que Joachim Trier retrata la dolorosa relación de un padre cineasta con sus dos hijas, también podría alzarse con el título en varias categorías. Su protagonista, el actor sueco Stellan Skarsgård, parece ser el favorito indiscutible para el premio a mejor actor de reparto, afianzando la presencia nórdica en la gala.
Un mensaje político con las películas internacionales
«El agente secreto» y «Valor sentimental» también competirán por el premio a la mejor película internacional, enfrentándose a un fuerte contendiente con carga política: el representante de Francia en los Óscar, «Fue solo un accidente», del disidente iraní Jafar Panahi. Panahi fue recientemente condenado a un año de prisión por la República Islámica tras ganar la Palma de Oro en Cannes, un evento que ha resonado fuertemente en la comunidad cinematográfica mundial.
«Los Globos de Oro podrían querer enviar un mensaje al otorgarle este premio», apunta Hammond, sugiriendo que el galardón podría usarse para apoyar la libertad artística y condenar la represión.
Otros favoritos incluyen a Rose Byrne («If I Had Legs, I’d Kick You») por el premio a mejor actriz en comedia, y «Las guerreras k-pop» como mejor película animada. Tras un exitoso debut el año pasado, la humorista Nikki Glaser regresa para conducir la 83ª edición de estos galardones.
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