
El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) atribuyó el derribo de las aeronaves a un error de las defensas antiaéreas de Kuwait, desmintiendo las versiones de Teherán que reclamaban la autoría del ataque en medio de la actual escalada regional.
En un comunicado oficial que arroja luz sobre las recientes pérdidas materiales en el teatro de operaciones de Oriente Medio, el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) reconoció este lunes que tres de sus cazas de combate F-15E Strike Eagle fueron derribados accidentalmente por sistemas de defensa aérea pertenecientes a Kuwait.
Cronología del Incidente
El suceso tuvo lugar durante el desarrollo de una misión de apoyo táctico, en un entorno de combate caracterizado por una alta saturación del espacio aéreo. Según el informe técnico, las defensas kuwaitíes reaccionaron ante lo que identificaron como una amenaza inminente, en un momento en que la región enfrentaba una incursión masiva de drones, misiles y aviación tripulada proveniente de Irán.
A pesar de la pérdida de las unidades aéreas, el departamento de defensa destacó el éxito de los protocolos de emergencia:
Rescate de Tripulación: Los seis oficiales a bordo (pilotos y oficiales de sistemas de armas) lograron ejecutar la eyección de manera efectiva.
Estado de Salud: Tras una operación de búsqueda y rescate, los efectivos fueron recuperados y se encuentran en condición estable bajo supervisión médica.
Controversia y Desmentido Estratégico
La confirmación del Pentágono surge como una respuesta directa a la guerra informativa en la región. Horas antes, medios estatales iraníes habían difundido que sus propios sistemas de defensa habían interceptado y destruido las aeronaves estadounidenses, presentando el hecho como una victoria táctica de Teherán.
Con esta declaración, Washington clarifica que la caída de los F-15E fue producto de una falla de identificación y coordinación (fuego amigo) con un aliado estratégico, y no de la capacidad de intercepción de las fuerzas iraníes.
Investigación de Alto Nivel
El Gobierno de los Estados Unidos ha anunciado la apertura inmediata de una junta de investigación para determinar las fallas en los sistemas de comunicación y los códigos de identificación (IFF) que permitieron este error fatal.
Este episodio subraya la volatilidad extrema en el Golfo Pérsico, donde la densa actividad militar y la tensión política han creado un escenario donde el margen de error técnico es mínimo, aumentando el riesgo de incidentes fortuitos entre naciones aliadas.
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