
Rafael Grossi insistió en que las verificaciones nucleares deben tener lugar y se llevarán a cabo con la′¦ cooperación de Teherán.
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, anunció que las misiones de verificación en las instalaciones nucleares de Irán se reanudarán en el corto plazo. El diplomático argentino subrayó la urgencia de estas operaciones para garantizar la transparencia del programa en un momento de alta tensión internacional.
Avances en la negociación diplomática
La reactivación de los controles surge tras una serie de intensos contactos diplomáticos entre la agencia de las Naciones Unidas y las autoridades de Teherán. Grossi insistió en que estas inspecciones deben tener lugar sin condiciones previas, destacando que el diálogo técnico ha permitido destrabar los obstáculos logísticos y políticos que retrasaban el acceso de los expertos internacionales.
El máximo responsable del organismo multilateral enfatizó que los trabajos se llevarán a cabo con la cooperación del Gobierno iraní. Esta colaboración es considerada un paso indispensable para reconstruir la confianza mutua y ofrecer garantías verificables a la comunidad internacional sobre la naturaleza pacífica de las actividades nucleares en el país persa.
El papel de la supervisión técnica
El OIEA busca esclarecer la presencia de trazas de uranio en lugares no declarados previamente por Irán. Los inspectores designados para la misión contarán con tecnología avanzada y protocolos estrictos para evaluar el grado de enriquecimiento del material y asegurar que no existan desviaciones hacia fines militares, un punto crítico en las negociaciones globales.
Los portavoces de la agencia señalaron que el cronograma definitivo de los viajes se está cerrando en este momento. El despliegue del personal técnico sobre el terreno permitirá actualizar los informes trimestres que el organismo presenta ante su junta de gobernadores y el Consejo de Seguridad de la ONU.
Impacto en la seguridad internacional
El anuncio ha generado expectativas moderadas entre las potencias firmantes del acuerdo nuclear de 2015. Analistas internacionales coinciden en que la reanudación del monitoreo continuo es el único mecanismo viable para evitar una escalada armamentística en la región de Oriente Medio.
Finalmente, Grossi reiteró que el compromiso de su oficina con la imparcialidad y el rigor científico se mantiene intacto. El éxito de esta nueva fase de inspecciones dependerá de la total transparencia que demuestren las autoridades de Teherán y del libre acceso que se otorgue a las instalaciones estratégicas en las próximas semanas.
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