
accidente ferroviario registrado la jornada de este miércoles en la provincia de Toledo, al sur de la comunidad de Madrid, dejó un balance preliminar de al menos 30 personas fallecidas, de acuerdo con los reportes confirmados por autoridades oficiales españolas a agencias internacionales.
El choque involucró a una unidad de alta velocidad (AVE) de la empresa estatal Renfe y a un convoy de la operadora privada Iryo en las inmediaciones de la estación del municipio de Urda, en la región de Castilla-La Mancha. La magnitud del impacto provocó el descarrilamiento y la caída de múltiples vagones por un terraplén adyacente a la vía.
Operaciones de rescate y paralización del tráfico ferroviario
Un contingente multidisciplinario integrado por cuerpos de bomberos, servicios médicos de urgencia, helicópteros de salvamento y unidades militares especializadas se desplegó en la zona del siniestro para ejecutar las labores de extricación, rescate de sobrevivientes y evacuación de heridos hacia diversos centros hospitalarios de la red pública.
Las cifras oficiales indican que la formación de Iryo trasladaba a 147 ocupantes, mientras que el tren AVE transportaba a 397 pasajeros al momento de la colisión.
Frente a la emergencia, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ordenó la suspensión indefinida de la circulación de trenes en todo el corredor que conecta a Madrid con el sur del país, haciendo un llamado público a los usuarios para que se abstengan de acudir a las terminales ferroviarias mientras se realizan las labores de peritaje y remoción en el sitio de los hechos.
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