
El jefe del Comando Sur, Francis Donovan, y el encargado de Negocios, John M. Barrett, calificaron de «rápida y confiable» la logística de distribución en el país, desestimando las denuncias de retención de insumos y confirmando un fondo de asistencia de 310 millones de dólares.
Los máximos representantes de la delegación civil y militar de los Estados Unidos en el país manifestaron este martes 7 de julio de 2026 su respaldo a los mecanismos de distribución de la asistencia humanitaria desplegada en el territorio nacional, tras el devastador doble terremoto del pasado 24 de junio.
El jefe del Comando Sur, general Francis Donovan, junto al encargado de Negocios de la legación estadounidense, John M. Barrett, evaluaron de forma positiva los canales de suministro instalados para atender la emergencia. Al ser interpelado sobre las denuncias públicas que alertaban sobre una supuesta retención de cargamentos de medicinas y alimentos por parte de efectivos de las Fuerzas Armadas venezolanas, Barrett fue enfático al describir el operativo actual como un proceso “rápida y confiable”.
Monitoreo riguroso y millonario fondo de asistencia
El diplomático norteamericano aclaró que, si bien la confianza en la cadena de custodia es sólida, sus equipos técnicos se mantienen alertas: “Se está dando seguimiento a cada comentario o reporte que reciben”, garantizó en un esfuerzo por disipar cualquier duda sobre el destino de los insumos.
Asimismo, Barrett precisó la escala del esfuerzo financiero de Washington para paliar la crisis en Venezuela, detallando que la asistencia económica y material de los Estados Unidos ya supera los 310 millones de dólares. El funcionario ratificó la voluntad de la Casa Blanca de sostener este flujo de recursos de manera indefinida mientras persistan las secuelas del desastre en la población.
Fricciones naturales en la zona de desastre
Por su parte, el general Francis Donovan aportó una visión pragmática sobre los desafíos de coordinación en el terreno. El jefe militar reconoció que la magnitud de la catástrofe ha configurado un escenario operativo sumamente complejo.
Donovan admitió que en emergencias de esta envergadura es habitual que surjan tensiones o fricciones logísticas entre los diferentes actores institucionales, pero matizó la situación al ensalzar la labor de gestión y el estrecho acompañamiento que la oficina liderada por Barrett viene realizando junto a las comunidades civiles venezolanas más afectadas.
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