
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de cárcel por su implicación en actos golpistas, se encuentra en condición «estable» tras someterse este lunes a una segunda intervención quirúrgica destinada a mitigar las persistentes y severas crisis de hipo que lo han afectado durante meses, según el último parte médico.
Intervenciones dirigidas al nervio frénico
La necesidad de esta segunda cirugía surgió después de que la primera intervención, realizada el pasado sábado, resultara infructuosa para detener las contracciones involuntarias del diafragma. Según informaron sus médicos, en ambas operaciones se procedió a un bloqueo parcial tanto del lado derecho como del izquierdo del nervio frénico. Este procedimiento tiene como objetivo principal aliviar la intensidad y frecuencia de las crisis de hipo que padece el líder ultraderechista.
El equipo médico que atiende al exmandatario maneja la previsión de que, si no se presentan complicaciones, Bolsonaro podría recibir el alta hospitalaria y retornar a prisión tan pronto como el próximo jueves, 1 de enero.
El doctor Claudio Birolini, parte del equipo de especialistas que atiende al expresidente de 70 años, fue quien confirmó la previsión de alta a los periodistas.
Posibles consecuencias del apuñalamiento de 2018
Los médicos sugieren que este cuadro clínico de hipo crónico y severo podría ser una secuela directa del apuñalamiento que sufrió Bolsonaro en 2018 durante su campaña presidencial.
El doctor Brasil Caiado explicó a la prensa que este tipo de afecciones son «extremadamente raras» y suelen ser consecuencia de otras enfermedades gastrointestinales o de múltiples procedimientos quirúrgicos en la zona abdominal, un historial que coincide con el del expresidente. Bolsonaro ha pasado por varias cirugías abdominales a raíz de las heridas infligidas en el ataque de 2018.
Complicación post-operatoria y vigilancia continua
A pesar de la estabilidad general, el exjefe de Estado (2019-2022) sufrió un nuevo episodio de hipertensión inmediatamente después del procedimiento de este lunes. Los médicos actuaron rápidamente, aplicando medicación intravenosa para estabilizar su presión arterial, la cual se normalizó satisfactoriamente.
Además de las cirugías para el hipo, Bolsonaro había pasado previamente por el quirófano el día de Navidad, con la debida autorización judicial, para corregir una hernia inguinal bilateral.
El doctor Birolini detalló que la vigilancia médica continuará intensamente. Está programado que el capitán retirado del Ejército sea sometido a una endoscopia el «martes o el miércoles» para una evaluación detallada del estado de su tracto gastrointestinal. Este examen es crucial para descartar cualquier otra causa subyacente de sus problemas digestivos que pueda estar contribuyendo a las crisis de hipo.
La salud de Jair Bolsonaro sigue siendo un tema de interés nacional e internacional, dada su prominencia política y su situación legal actual, haciendo que cada parte médico sea seguido de cerca por la opinión pública y los medios de comunicación.
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