
La medida contempla la disposición de Brasilia a canalizar la disputa a través del diálogo y las vías diplomáticas.
Activación de la ley de reciprocidad
El Gobierno de Brasil formalizó el inicio de un proceso administrativo para aplicar medidas recíprocas contra Estados Unidos, en respuesta a la imposición unilateral de aranceles de hasta el 25 % sobre diversas exportaciones del país suramericano. La decisión oficial se ampara en la Ley de Reciprocidad Económica, aprobada por el Congreso para resguardar los intereses comerciales de la nación ante sanciones externas desproporcionadas.
El conflicto se originó tras la entrada en vigor de los gravámenes estadounidenses impulsados por la administración del presidente Donald Trump, argumentando presuntas prácticas comerciales desleales. Frente a este escenario, las autoridades brasileñas expresaron su firme rechazo y subrayaron que no existen fundamentos legítimos para justificar castigos unilaterales contra su economía.
Vías diplomáticas y diálogo bilateral
A pesar de la activación de estos mecanismos defensivos, el Palacio de Planalto reafirmó que su prioridad continúa siendo el entendimiento pacífico. En este sentido, la Cancillería de Brasil notificó de manera formal al Departamento de Estado de Estados Unidos para solicitar la apertura inmediata de consultas diplomáticas bilaterales. El objetivo principal de estas conversaciones es congelar o revertir las tarifas para frenar un deterioro mayor del intercambio comercial.
Desde la Presidencia encabezada por Luiz Inácio Lula da Silva se enfatizó que Brasilia agotará todos los canales institucionales de negociación antes de consolidar el cobro de aranceles de respuesta. El Ejecutivo remarcó que mantiene la disposición de construir soluciones concertadas que beneficien a los sectores productivos de ambos países y eviten perjuicios innecesarios al empleo y a la renta local.
Acciones ante la Organización Mundial del Comercio
De forma paralela a las gestiones directas, el Gobierno brasileño anunció que llevará el diferendo ante el mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Brasilia sostiene que las decisiones de Washington contravienen las normas internacionales que rigen el libre comercio mundial.
El Ministerio de Relaciones Exteriores recordó además que la balanza comercial histórica con la nación norteamericana registra un abultado superávit a favor de Washington. Por ello, el gigante suramericano confía en que el apego al derecho internacional y la presión en foros multilaterales permitan alcanzar un acuerdo justo. En caso contrario, Brasil ejercerá de manera plena las contramedidas previstas para defender sus exportaciones.
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