
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China elevó este lunes una enérgica protesta contra el Gobierno de los Estados Unidos, calificando de «ilegal» e «incautación arbitraria» la reciente confiscación de un segundo buque vinculado al transporte de crudo venezolano en aguas internacionales.
China defiende la soberanía comercial de Venezuela
Durante una comparecencia ante los medios, el portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, sostuvo que el accionar de Washington carece de fundamento jurídico global. «Venezuela tiene pleno derecho a desarrollar una cooperación mutuamente beneficiosa con otros países de forma independiente», declaró el funcionario, subrayando que Pekín rechaza de manera sistemática las sanciones unilaterales que no cuentan con el aval del Consejo de Seguridad de la ONU.
Lin Jian instó a la Casa Blanca a detener lo que calificó como «intimidación unilateral» y acciones que atentan contra la soberanía y seguridad de terceros Estados, asegurando que la posición de Caracas cuenta con el respaldo de la comunidad internacional en la defensa de sus intereses legítimos.
El conflicto en el Caribe: La «Flota Fantasma» vs. Intercambio Comercial
La tensión escaló tras el anuncio realizado el pasado sábado 20 de diciembre por la secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, quien confirmó la captura del tanquero Centuries. Según la administración estadounidense, el navío —de bandera panameña— operaba bajo una «bandera falsa» y formaba parte de una supuesta «flota fantasma» destinada a financiar al Gobierno de Nicolás Maduro a través del tráfico de crudo.
Pese a que el Centuries no figuraba previamente en las listas negras de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), la portavoz adjunta de la Casa Blanca, Anna Kelly, justificó la medida afirmando que la carga pertenecía a la estatal Pdvsa, sujeta a sanciones.
Cronología de una escalada naval
Este incidente marca el segundo golpe estratégico de Washington en menos de dos semanas:
10 de diciembre: Incautación del buque Skipper y confiscación de su carga.
15 de diciembre: El presidente Donald Trump decreta un bloqueo total a la entrada y salida de buques sancionados, vinculando la presión petrolera con acusaciones de narcotráfico contra el Ejecutivo venezolano.
20 de diciembre: Confiscación del tanquero Centuries.
Reacción de Caracas
Por su parte, el Gobierno venezolano ha calificado ambas operaciones como un «robo a mano armada» en alta mar y ha anunciado que emprenderá acciones legales internacionales para denunciar la piratería de Estado.
Para los analistas, el respaldo de China no solo refuerza la posición de Venezuela, sino que posiciona al Caribe como un nuevo tablero de confrontación directa entre las dos potencias mundiales por el control de las rutas energéticas y el cumplimiento de la legalidad internacional.
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