
El Gobierno de Colombia ha confirmado que el presidente Gustavo Petro recibirá en visita oficial a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. El encuentro, que tendrá lugar en Bogotá, busca establecer una hoja de ruta hacia la paz y la estabilidad regional tras la intervención militar estadounidense del pasado fin de semana y la captura de Nicolás Maduro.
Un diálogo de alto nivel y alcance global
El Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) informó que la reunión, aún con fecha por definir, es el resultado directo de una conversación telefónica entre ambos mandatarios. Petro ha manifestado su intención de elevar este acercamiento a una instancia superior:
«Queremos establecer un diálogo tripartito y ojalá mundial para restablecer el orden en Venezuela», declaró el presidente colombiano, subrayando la necesidad de una solución concertada internacionalmente.
El puente entre Washington y Caracas
La estrategia de Petro no se limita al vecino país. El ministro del Interior, Armando Benedetti, reveló detalles de una llamada de 50 minutos entre Petro y el presidente de EE. UU., Donald Trump. Durante el enlace, el mandatario colombiano ofreció formalmente a Colombia como un canal de comunicación directo y mediador ante el nuevo escenario venezolano.
Benedetti enfatizó que la seguridad nacional de Colombia es inseparable de la de su vecino: “La paz de Colombia pasa por la paz de Venezuela”.
Hacia una cumbre en la Casa Blanca
La gestión diplomática, impulsada por el embajador Daniel García-Peña, ha rendido frutos inmediatos en la relación bilateral con Washington:
Invitación a Washington: Donald Trump propuso una reunión preparatoria entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller colombiana, Rosa Villavicencio.
Visita Oficial: El objetivo es concretar un encuentro entre Petro y Trump en la Casa Blanca para coordinar la transición regional.
Respaldo institucional
En la Casa de Nariño, el equipo de gobierno cerró filas en torno a esta iniciativa. La directora del Dapre, Angie Lizeth Rodríguez, calificó de «positiva» la interlocución con la administración Trump, mientras que la canciller Villavicencio reiteró que la prioridad es restablecer el diálogo en «condición de pueblos hermanos».
Este movimiento coloca a Gustavo Petro en una posición de influencia estratégica, buscando equilibrar la presión de la Casa Blanca con la necesidad de mantener la estabilidad en la frontera más activa del continente.
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