
La Alcaldía de Cúcuta confirmó la deportación de al menos doce ciudadanos venezolanos como saldo de recientes operativos migratorios focalizados en personas con antecedentes judiciales o contravenciones. Las autoridades locales aclararon que las medidas no constituyen una persecución a los migrantes y recordaron la vigencia de acuerdos fronterizos como el Tratado de Tonchalá.
Un total de doce ciudadanos venezolanos han sido deportados de la ciudad de Cúcuta, capital del departamento Norte de Santander, tras una serie de operativos migratorios ejecutados recientemente. La información fue confirmada por Fabián Corzo, jefe de la Oficina de Migración y Frontera de la Alcaldía de Cúcuta, durante una entrevista concedida al diario La Nación.
De acuerdo con el funcionario, los procedimientos institucionales están dirigidos de manera específica a extranjeros que registren antecedentes judiciales o incurran en contravenciones. Entre los casos recientes, Corzo destacó la entrega voluntaria de un individuo que era requerido en la justicia de su país natal por la presunta comisión del delito de homicidio.
Llamado a la tranquilidad y marco normativo
Ante la preocupación generada entre la comunidad migrante por las directrices dictadas en la materia, el representante de la alcaldía enfatizó que los operativos no representan una persecución generalizada, sino una acción orientada a preservar la seguridad y la tranquilidad tanto de los residentes colombianos como de la población extranjera en la zona de frontera.
En ese sentido, recordó que la Oficina de Migración y Frontera, en articulación con Migración Colombia, mantiene canales de orientación para aquellos migrantes en condición de irregularidad que deseen conocer los mecanismos disponibles para legalizar su estancia en el país.
Asimismo, el funcionario puntualizó los alcances del Tratado de Tonchalá, el cual continúa plenamente vigente:
Tránsito diario: Permite a los ciudadanos venezolanos que realizan desplazamientos cotidianos por la frontera permanecer en Cúcuta y otros municipios de Norte de Santander presentando únicamente su cédula de identidad.
Excepción de pasaporte: Los transeúntes no requieren pasaporte sellado siempre y cuando limiten su estancia al departamento fronterizo; no obstante, el documento es obligatorio para quienes pretendan movilizarse hacia el interior de Colombia.
«Quienes deben sentirse preocupados son aquellos extranjeros con antecedentes o contravenciones», reiteró Corzo, subrayando que estas situaciones vulneran el orden y la seguridad pública de la región en el marco de las disposiciones impartidas desde el nivel central.
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