
Los gobiernos de Estados Unidos y la República Islámica de Irán sostienen contactos indirectos para reactivar un acuerdo de alto el fuego temporal, centrado principalmente en garantizar la libre navegación y el tránsito comercial en el estratégico estrecho de Ormuz, arteria vital para el suministro global de petróleo. La iniciativa diplomática surge en paralelo a las medidas de presión impuestas por la Casa Blanca.
Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca, declaró que el presidente Donald Trump mantiene «todas las opciones sobre la mesa», enfatizando que, si bien se prioriza una salida negociada, la administración no dudará en actuar ante las acciones del régimen en la región. «Sería prudente que Irán buscara un acuerdo negociado. De lo contrario, ya saben lo que sucederá», advirtió el funcionario, recordando los recientes bombardeos y el régimen de sanciones vigentes.
Por su parte, el mandatario estadounidense confirmó el viernes la existencia de canales de comunicación abiertos, aunque matizó que Teherán todavía no muestra la disposición necesaria para concretar un pacto definitivo. Según información de Associated Press basada en fuentes de mediación regional, el entendimiento provisional buscaría que Irán facilite el paso de embarcaciones internacionales reduciendo las restricciones actuales.
Persiste la presión militar en la vía marítima
A pesar de los acercamientos diplomáticos, la situación sobre el terreno continúa marcada por la confrontación. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ratificó que el bloqueo naval sobre los puertos iraníes sigue plenamente operativo y que las fuerzas norteamericanas operan en «estado de máxima alerta». Como muestra de ello, las autoridades militares reportaron el desvío reciente de 12 buques comerciales y la neutralización de dos embarcaciones que infringieron las normativas de restricción.
En paralelo, Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, confirmó que los diálogos mediados a través de Omán han arrojado progresos en la delimitación de mecanismos para una navegación segura, respetando los derechos soberanos de los Estados ribereños. Sin embargo, el vocero puntualizó que, hasta el momento, «no ha habido ningún cambio en la situación del transporte marítimo», por lo que el bloqueo de facto continúa vigente en la zona.
Diariorepublica.com






