
El organismo internacional exige moderación militar tras registrarse el tercer impacto en diez días sobre la única planta nuclear operativa de Irán
El Organismo internacional de energía atómica (OIEA) ha confirmado este sábado una nueva agresión contra la central nuclear de Bushehr, situada en el sur de Irán. Este incidente marca el tercer ataque dirigido contra las inmediaciones de la planta en apenas diez días, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad de las infraestructuras críticas en la región. Según el reporte oficial emitido por la agencia de vigilancia de las Naciones unidas, las autoridades iraníes denunciaron el impacto de proyectiles en el perímetro de la instalación, profundizando una crisis de seguridad que parece intensificarse con el paso de las jornadas.
Estado actual de la infraestructura nuclear
A pesar de la gravedad de la incursión, la dirección del organismo de control nuclear informó a través de la red social X que, según los datos proporcionados por los técnicos locales, no se han registrado daños estructurales en el reactor principal. El comunicado oficial subraya que las condiciones de operatividad de la planta se mantienen dentro de los parámetros de normalidad. «No se han reportado daños en el reactor activo ni emisiones de radiación, y las condiciones de la central son normales», señaló el organismo citando a funcionarios de Teherán. Esta estabilidad técnica ha evitado, de momento, una catástrofe medioambiental de dimensiones internacionales.
Llamado urgente a la contención internacional
Ante la recurrencia de los hostigamientos, el director general del OIEA, Rafael Grossi, ha emitido un comunicado urgente solicitando la máxima moderación militar a todas las partes involucradas. Grossi enfatizó que el uso de armamento cerca de núcleos de generación atómica representa un peligro inaceptable para la población civil y el ecosistema global. El directivo recordó que cualquier error de cálculo en este tipo de ataques podría derivar en un accidente nuclear de consecuencias impredecibles, instando a respetar la integridad de las instalaciones civiles destinadas a la producción de energía.
Antecedentes y vulnerabilidad de la zona
La central de Bushehr ya había sido blanco de proyectiles a principios de esta semana y durante la semana previa. En esos episodios anteriores, los impactos ocurrieron en los terrenos circundantes de la planta sin afectar directamente a los edificios de contención ni causar víctimas humanas. Ubicada a unos 760 kilómetros al sur de Teherán, en la costa del golfo, Bushehr es un enclave estratégico para el suministro eléctrico iraní. Su reactor, desarrollado con tecnología rusa, ha estado en funcionamiento desde 2011, y actualmente la empresa estatal Rosatom trabaja en la construcción de una segunda unidad para ampliar su capacidad.
Otros objetivos en el mapa nuclear
La inestabilidad no se limita a la costa sur. El OIEA también reveló el viernes que el reactor de investigación de agua pesada de Khondab fue alcanzado por ataques similares. Afortunadamente, la agencia aclaró que en dicha instalación no existe riesgo inminente de radiación, ya que el complejo no contenía material nuclear declarado en el momento del impacto. No obstante, la sucesión de estos eventos sugiere un patrón de ataques contra la infraestructura energética y de investigación de Irán que pone a prueba la vigilancia y los protocolos de emergencia del organismo internacional.
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