
Con el despegue de la aeronave de Ita Airways a las 7:05 a.m., el papa León XIV comenzó este viernes 6 de noviembre un maratónico recorrido de 12 días por el continente americano. La itinerancia pastoral incluye paradas en Uruguay, Argentina y Perú —nación donde residió durante dos décadas—, configurando un programa de alta exigencia que contempla 14 vuelos y cerca de 40 intervenciones públicas, apenas semanas después de haber sido sometido a una cirugía para la extirpación de un tumor pulmonar.
Acompañado por la comitiva vaticana y 80 reporteros internacionales, el avión papal tiene programado su arribo al Aeropuerto Internacional de Carrasco (Montevideo) a las 4:30 p.m., donde el mandatario uruguayo, Yamandú Orsi, encabezará la recepción oficial.
Desde el Vaticano aseguraron que no se han dispuesto protocolos sanitarios extraordinarios para el trayecto. A sus 71 años, las autoridades pontificias señalan que mantiene un estado general óptimo tras la operación, si bien este desplazamiento servirá para evaluar su capacidad física ante agendas prolongadas.
Un mensaje contra la división
El cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, enmarcó los objetivos de la visita destacando la necesidad de articular puentes en el continente: “En América Latina urge superar la polarización social; la labor esencial de la Iglesia pasa por testimoniar la unidad y actuar como motor de paz, entendimiento y cohesión”, puntualizó.
Tras su llegada a suelo uruguayo y luego de casi 13 horas de travesía, el Obispo de Roma participará en el acto ceremonial en la Plaza Independencia, donde dirigirá su primera alocución ante autoridades, miembros del cuerpo diplomático y representantes civiles. Posteriormente, acudirá a la catedral metropolitana para el rezo de vísperas junto al clero local. La jornada del sábado continuará con su traslado a Paysandú para presidir la eucaristía en el Parque París Londres.
Al abordar la marcada secularización de Uruguay —donde más de cuatro de cada diez ciudadanos se declaran no creyentes—, Parolin recalcó que el contexto no altera el cometido de la Iglesia. El Pontífice busca respaldar a una comunidad católica reducida pero activa, recordándoles que su labor cotidiana sigue siendo relevante para el diálogo con la sociedad.
Homenaje en Argentina y reencuentro en Perú
Respecto a la escala en territorio argentino, la Secretaría de Estado enfatizó que el viaje permitirá saldar una deuda histórica y honrar la memoria del papa Francisco en su tierra natal, cumpliendo el anhelo de los fieles de recibir al Sucesor de Pedro.
Finalmente, el tramo final en Perú representará un emotivo reencuentro personal y pastoral, al retornar en calidad de Pastor de la Iglesia universal a la nación que acogió parte fundamental de su vida y ministerio.
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