
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirma una escalada en las operaciones aéreas destinadas a desmantelar el arsenal estratégico de Teherán, mientras asegura que la capacidad de respuesta iraní muestra signos de agotamiento.
En una comparecencia de alto nivel desde el Pentágono, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, informó este martes que la ofensiva militar contra la República Islámica de Irán ha entrado en una fase crítica de máxima presión. Según el alto funcionario, las fuerzas estadounidenses ejecutarán hoy el despliegue de poder de fuego más robusto registrado hasta la fecha.
Escalada aérea y objetivos estratégicos
Hegseth fue enfático al describir la magnitud de las operaciones programadas para las próximas horas: «Hoy será nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán: movilizaremos la mayor cantidad de cazas y bombarderos, realizando el mayor número de incursiones desde que comenzó la campaña».
Esta ofensiva, que cuenta con el respaldo operativo de Israel desde su inicio el pasado 28 de febrero, mantiene tres prioridades tácticas innegociables:
Neutralización del arsenal de misiles iraní.
Desmantelamiento de la flota de drones militares.
Debilitamiento de la capacidad operativa de la fuerza naval de Teherán.
Debilitamiento de la respuesta iraní
A pesar del incremento en los ataques aliados, el Pentágono sostiene que la capacidad defensiva de Irán está en franco declive. Hegseth reveló que en las últimas 24 horas se registró el menor lanzamiento de misiles por parte de Teherán desde el estallido de las hostilidades, lo que el alto mando interpreta como una señal de éxito en el proceso de degradación de los suministros militares enemigos.
El objetivo final, según el secretario, es garantizar que el gobierno iraní no represente una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y sus aliados regionales en el futuro cercano.
Incertidumbre sobre el fin de las hostilidades
Al ser consultado sobre el horizonte temporal de la guerra, Hegseth evitó dar una fecha de cierre, delegando la responsabilidad estratégica al presidente Donald Trump. «Esa es una decisión que corresponde exclusivamente al comandante en jefe», señaló.
La postura de la Casa Blanca ha mostrado matices variables en los últimos días: mientras que en ciertos comunicados el presidente Trump ha sugerido que los objetivos clave ya han sido impactados, en otros ha dejado abierta la posibilidad de que la campaña se extienda por varias semanas más para asegurar una victoria definitiva.
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