
Luto en el fútbol: Fallece Enrique Collar, el capitán histórico del Atlético de Madrid.
El fútbol español se tiñe de luto. La familia atlética y todo el deporte nacional lamentan profundamente el fallecimiento de Enrique Collar, la inigualable leyenda y capitán del Club Atlético de Madrid, quien nos ha dejado a la edad de 91 años. La triste noticia fue confirmada este lunes por la entidad colchonera, que pierde a uno de los símbolos más grandes de su historia.
Collar no fue simplemente un jugador; fue la encarnación de la «Garra y Corazón» atlético. Su figura es sinónimo de compromiso y fidelidad, un pilar histórico cuyo legado es sencillamente imborrable. Ostentó el brazalete de capitán rojiblanco durante una década completa, entre 1960 y 1969, un hito que lo consagra como el futbolista que más tiempo ha ejercido la capitanía en la historia del club. Su liderazgo marcó un estándar de devoción inigualable en el fútbol moderno.
Un extremo izquierdo de época dorada
Nacido en San Juan de Aznalfarache (Sevilla) en 1934, Enrique Collar deslumbró al fútbol europeo como uno de los mejores extremos izquierdos de la década de los sesenta. Su estilo era una sinfonía electrizante de velocidad pura, regate hábil y una zurda prodigiosa que rompía defensas. Tras sus inicios en el Peña Norit, llegó a las categorías inferiores del Atleti en 1949, forjando un vínculo que duraría toda la vida.
Su debut profesional con el club de sus amores se formalizó en 1953. Tras un breve paso por el Cádiz y una cesión clave al Murcia, donde fue fundamental para un ascenso, Collar regresó definitivamente a Madrid en 1954. A partir de ese momento, se convirtió en una pieza inamovible, defendiendo la camiseta rojiblanca durante quince temporadas consecutivas. Su hoja de servicios resume una carrera monumental: 470 partidos oficiales (empatado con Antoine Griezmann como el quinto con más encuentros en la historia) y 105 goles celebrados.
La firma en la historia con títulos europeos
El paso de Collar por el club coincide con una de las etapas más gloriosas de la entidad. Su presencia fue clave para la consecución de trofeos que grabaron su nombre en la historia:
Una Liga (1965-1966).
Tres Copas de España (1960, 1961 y 1965).
La memorable Recopa de Europa de 1962, el primer título continental en las vitrinas del club, un momento fundacional de la grandeza atlética.
Además de los títulos, Collar fue testigo y protagonista de momentos cruciales en la identidad del club, desde la emotiva despedida del antiguo Estadio Metropolitano hasta la inauguración del mítico Estadio Manzanares en 1966.
El legado trascendió el césped
El talento de Collar fue reconocido a nivel nacional. Fue internacional con la Selección Española en 16 ocasiones, participando en el Mundial de Chile de 1962 y en la fase clasificatoria para la Eurocopa de 1964.
Tras colgar las botas en 1970, el vínculo con el Atlético de Madrid se hizo aún más fuerte. Fue reconocido con la Insignia de Oro y Brillantes y la Medalla de Plata del Mérito Deportivo. Su compromiso post-cancha fue ejemplar, destacando su presidencia en la Fundación del Atlético de Madrid entre 2005 y 2011, donde aseguró que los valores, la experiencia, y el orgullo rojiblanco se transmitieran a las nuevas generaciones.
La entidad ha expresado su profundo dolor: «El Atlético de Madrid pierde a uno de sus símbolos, un jugador emblemático, referente de su época y un futbolista inigualable». Un mensaje en redes sociales, acompañado de una foto de Collar con la elástica, resume el sentimiento: «Siempre estarás en nuestros corazones. Descanse en paz».
Enrique Collar vivirá eternamente en la memoria del club que capitaneó y de la afición que tanto le admiró.
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