
El canciller José Manuel Albares califica la nueva Ley de Amnistía aprobada por la Asamblea Nacional como una «señal fuerte» y solicita a Bruselas reciprocidad diplomática para consolidar el diálogo en Venezuela.
El Gobierno de España, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado este viernes que solicitará formalmente a la Unión Europea (UE) la retirada de las medidas restrictivas individuales que pesan sobre Delcy Rodríguez. El anuncio responde al reciente avance legislativo en Caracas, donde se aprobó una amnistía para presos políticos.
«Las sanciones nunca son un fin, sino un medio para alcanzar el diálogo amplio, pacífico y democrático», declaró Albares ante los medios en Barcelona. El ministro subrayó que, ante los pasos positivos dados por Venezuela, la respuesta de la comunidad europea debe ser proporcional.
La Amnistía como catalizador diplomático
La petición española surge tras la aprobación unánime por parte de la Asamblea Nacional (AN) de una Ley de Amnistía. Esta normativa contempla la liberación de personas condenadas durante las crisis políticas ocurridas entre 2002 y 2025, excluyendo únicamente a quienes participaron en acciones armadas o de fuerza contra la soberanía nacional.
Albares destacó la importancia del consenso alcanzado en el parlamento venezolano:
Unanimidad legislativa: Resaltó que la ley contó con el respaldo tanto del oficialismo como de la oposición.
Retorno de exiliados: El canciller señaló que estas medidas crean las condiciones necesarias para que los venezolanos en el exterior puedan regresar voluntariamente al país.
Continuidad del proceso: Instó a Rodríguez a «seguir dando pasos en esa dirección» para profundizar la normalización política.
Estrategia de acompañamiento internacional
El jefe de la diplomacia española recordó que la política de sanciones de la UE suele dejar fuera de las medidas individuales a presidentes y ministros de exteriores para no bloquear los canales de comunicación. Bajo esta premisa, argumentó que mantener las restricciones sobre la figura de Rodríguez resulta contraproducente en el contexto actual.
«Es fundamental acompañar en este momento a Venezuela», concluyó Albares, reafirmando el papel de España como puente principal entre Caracas y Bruselas para incentivar una salida institucional a la crisis.
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