
El secretario de Energía de Estados Unidos Chris Wright confirma que los ingresos dejarán de transitar por cuentas en Catar para garantizar su protección legal frente a acreedores.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, realizó un anuncio trascendental este viernes respecto al manejo financiero de los recursos energéticos provenientes de Venezuela. Según informó el funcionario, los ingresos generados por la comercialización de crudo venezolano dejarán de ser gestionados a través de una cuenta intermediaria en Catar. A partir de ahora, estos capitales serán depositados de manera directa en cuentas bajo la administración del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Esta decisión marca un punto de inflexión en la estrategia financiera de la administración estadounidense. Wright, durante una comparecencia ante los medios en la ciudad de Corpus Christi, Texas, detalló que este movimiento no es meramente administrativo, sino una medida de seguridad jurídica de alto nivel. El objetivo principal es blindar el flujo de caja frente a las constantes amenazas de embargo que pesan sobre los activos venezolanos en el exterior.
El origen de la nueva estrategia de protección
La modificación en el flujo del dinero responde a una orden ejecutiva de reciente emisión. Esta normativa busca crear una muralla legal que proteja los fondos de las acciones de diversos actores internacionales. Entre ellos se encuentran antiguos socios comerciales, tenedores de bonos de la deuda soberana y empresas que fueron expropiadas en territorio venezolano durante las últimas décadas.
Al situar el dinero directamente bajo el control del Tesoro, Washington adquiere una mayor capacidad de maniobra para evitar que los recursos sean confiscados por órdenes judiciales de terceros. Wright enfatizó que esta protección es vital para mantener la operatividad y la integridad de los activos mientras se define el futuro político y económico de la nación suramericana.
Cifras y proyecciones del mercado petrolero actual
Desde que las autoridades estadounidenses asumieron la gestión de las exportaciones de crudo tras los eventos del pasado 3 de enero, el volumen de ingresos ha mostrado un crecimiento sostenido. Hasta la fecha, las ventas ya han superado la barrera de los 1.000 millones de dólares. Las proyecciones del Departamento de Energía sugieren que, de mantenerse el ritmo actual de exportación, la cifra podría alcanzar los 2.000 millones de dólares para finales de febrero.
Este flujo de capital es el resultado de una reactivación logística que ha priorizado el suministro a socios estratégicos. El secretario Wright señaló que una parte mayoritaria del petróleo venezolano se está procesando actualmente en refinerías situadas en suelo estadounidense y en diversos puntos de Europa.
Expansión hacia nuevos mercados internacionales y alianzas
A pesar de que el enfoque inicial se centró en el mercado atlántico, el interés por el crudo venezolano está traspasando fronteras. El gobierno estadounidense confirmó que existen negociaciones en curso con actores del mercado asiático y otros destinos globales que buscan diversificar sus fuentes de suministro energético.
Esta apertura comercial refuerza la posición de Washington como gestor de estos recursos, asegurando que el petróleo siga fluyendo hacia los mercados internacionales sin interrupciones técnicas o legales. La administración considera que este control directo es la herramienta más eficaz para garantizar que los beneficios de la venta de hidrocarburos no se pierdan en litigios interminables, sino que permanezcan bajo una custodia segura y transparente.
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