
Asambleas educativas y agrupaciones juveniles convocan a jornadas de protesta nacional para frenar el recorte de becas, la criminalización de la protesta y la agenda parlamentaria del Ejecutivo.
La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios, en conjunto con agrupaciones juveniles anticapitalistas, convocó a una jornada de protesta nacional centrada en la Plaza Baquedano de Santiago. La movilización busca canalizar el descontento social acumulado frente a la gestión del presidente José Antonio Kast, a quien las organizaciones acusan de implementar un programa de gobierno subordinado a los intereses del sector empresarial y enfocado en la precarización de las condiciones de vida de las familias trabajadoras.
Antecedentes de un conflicto en escalada constante
El movimiento estudiantil mantiene un ciclo sostenido de manifestaciones desde el inicio del periodo presidencial. Previamente, las calles de la capital registraron marchas masivas en rechazo a las medidas de ajuste presupuestario implementadas por el Ejecutivo. El principal punto de conflicto radica en la reducción de partidas destinadas a la educación pública y la alimentación escolar, lo que afecta de forma directa a los sectores de menores ingresos.
La eliminación de programas asistenciales de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas desató las primeras alarmas en la comunidad educativa. Las dirigencias juveniles sostienen que estas decisiones no responden a limitaciones financieras reales, sino a un repliegue deliberado del Estado en sus funciones de protección social para favorecer esquemas de privatización y desregulación económica.
Seguridad pública y criminalización de la protesta juvenil
El eje del reclamo trasciende las demandas presupuestarias para interpelar la política de seguridad del Gobierno. Las agrupaciones convocantes denuncian que las iniciativas legislativas oficiales, entre las que destaca el proyecto de Escuelas Protegidas, constituyen herramientas de control social orientadas a amedrentar a la juventud organizada.
A este escenario se suma el rechazo a reformas constitucionales que otorgan facultades ejecutivas excepcionales. Diversos analistas y dirigentes estudiantiles advierten que estas medidas buscan blindar al Gobierno ante el paulatino deterioro de su aprobación popular. Los recientes episodios de violencia policial registrados en Quellón, sumados a las denuncias por abusos y el deceso del músico conocido como Vegetal bajo custodia de Carabineros, han intensificado la tensión institucional y el repudio ciudadano hacia las fuerzas de orden.
Articulación territorial y proyecciones hacia el paro nacional
La estrategia de las organizaciones apunta a trascender la protesta puntual para estructurar un movimiento de resistencia amplio desde las bases. El plan de acción contempla la realización de asambleas, debates por curso y comités de lucha en liceos y universidades de todo el país, con el objetivo de incorporar a los sectores estudiantiles no organizados y coordinar acciones con la clase trabajadora.
Los sectores convocantes señalan que la respuesta ante el ajuste económico y el autoritarismo debe consolidarse mediante un paro nacional unificado. Para las agrupaciones de base, la ocupación del espacio público representa la única vía efectiva para frenar la agenda gubernamental, contrarrestar la presencia de foros políticos internacionales de extrema derecha en el país y revertir las políticas punitivas que afectan los derechos fundamentales de la población.
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