
Sumario:
El secretario general de las Naciones Unidas alerta sobre la degradación del orden global tras las recientes intervenciones militares y el uso de la fuerza.
El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, admitió con profunda preocupación que el respeto por las normas globales está sufriendo un proceso de degradación sin precedentes. Según el máximo representante del organismo, la vulneración de los tratados fundamentales está siendo erosionada delante de los ojos del mundo, de forma visible y pública, sin que los mecanismos de contención actuales logren frenar el avance de la arbitrariedad en las relaciones internacionales.
Un escenario de amenazas y fuerza ilegal
Guterres subrayó que esta degradación ocurre mientras la comunidad global observa, a través de amenazas constantes, el uso ilegal de la fuerza y ataques directos contra civiles y personal de la propia organización. El secretario general enfatizó que el sistema basado en reglas, diseñado para prevenir el caos, enfrenta hoy un desafío existencial debido al desprecio por los acuerdos de soberanía y no intervención que rigen la convivencia entre los estados miembros de la Onu.
La postura de Donald Trump ante la ley global
Las declaraciones de Guterres se producen en un contexto de alta tensión diplomática, tras las afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario estadounidense declaró al diario The New York Times que, en materia de política exterior, su administración solo se encuentra limitada por su propia moral y no por el derecho internacional. Trump aseguró ser el árbitro de sus propias decisiones según su propia definición de los intereses nacionales, restando validez a los organismos multilaterales.
Intervención militar en territorio venezolano
Este clima de ruptura normativa alcanzó un punto crítico el pasado 3 de enero, cuando las fuerzas estadounidenses realizaron una intervención militar en Venezuela. El objetivo de dicha operación fue el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados para enfrentar acusaciones de presunto narcoterrorismo ante una corte de Nueva York. Este hecho ha sido catalogado por diversos analistas como un quiebre definitivo de la inmunidad diplomática y la soberanía territorial.
Reacción del gobierno venezolano y control del crudo
El gobierno venezolano, que quedó encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, condenó de inmediato la intervención militar como una violación flagrante del derecho internacional. La administración de Rodríguez exigió la liberación inmediata de Maduro, calificando la acción como un acto de fuerza ilegítimo. Por su parte, Donald Trump afirmó que su país tiene la intención de quedarse con el crudo venezolano, emitiendo amenazas de acciones similares contra otros países, lo que profundiza la crisis del sistema de seguridad colectiva internacional.
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