
Ante la caída de las importaciones desde Rusia, el Gobierno de Narendra Modi busca licencias explícitas de Washington para adquirir crudo pesado. La rapidez de pago de las refinerías de Texas y la participación rusa en plantas indias surgen como los principales obstáculos logísticos.
El Gobierno de la India ha iniciado gestiones diplomáticas ante la administración estadounidense para obtener una autorización formal que le permita reactivar la compra masiva de petróleo a Venezuela. El objetivo de Nueva Delhi es establecer un flujo comercial libre de sanciones que sirva como alternativa estratégica ante la reciente disminución de los suministros provenientes de Rusia.
De acuerdo con datos de la consultora Kpler, las importaciones de crudo ruso en India descendieron a 1,1 millones de barriles diarios (bpd) en enero, una caída notable frente al pico de 2 millones registrado a mediados de 2025. Esta situación ha obligado a las refinerías indias a buscar urgentemente crudo pesado para mantener su operatividad.
Desafíos logísticos y financieros:
La competencia de Texas: Actualmente, los cargamentos venezolanos disponibles se desvían prioritariamente hacia Estados Unidos. El mercado de Texas ofrece liquidación de pagos en apenas 5 días, una ventaja competitiva frente a los 45 días que demora el transporte marítimo hacia el continente asiático.
El factor Nayara Energy: Uno de los mayores obstáculos para la India es la refinería Nayara, cuya infraestructura es ideal para procesar crudo venezolano, pero posee un 49,13 % de participación rusa. Esta vinculación dificulta que el Departamento del Tesoro de EE. UU. otorgue permisos de exportación hacia dicha planta.
Seguridad Jurídica: A diferencia de los envíos a EE. UU., que operan bajo órdenes ejecutivas, los cargamentos hacia Asia enfrentan riesgos de embargo por parte de acreedores de la deuda venezolana, lo que incrementa la cautela de las empresas indias.
Cooperación Energética en marcha
La presión diplomática de la India coincide con los recientes avances políticos tras una llamada oficial entre el primer ministro Narendra Modi y Delcy Rodríguez, en la que acordaron profundizar los lazos en materia de hidrocarburos. No obstante, para que estos acuerdos se materialicen en barriles reales, la India requiere que Washington garantice que el crudo no será absorbido en su totalidad por el mercado norteamericano.
«La India necesita una alternativa de crudo pesado inmediata. La estrategia actual busca que el Departamento del Tesoro reconozca la necesidad de Nueva Delhi de diversificar su matriz sin enfrentar penalizaciones comerciales», indicaron fuentes del sector a EFE.
Con este movimiento, la India intenta equilibrar su balanza energética, reduciendo su exposición a la volatilidad del suministro ruso y aprovechando la reapertura de la oferta venezolana bajo un marco legal que no comprometa sus relaciones con las potencias occidentales.
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