
El Departamento de Guerra confirma la detención de la embarcación en aguas internacionales tras detectar una violación directa al bloqueo naval impuesto por la administración de Donald Trump.
En una operación que evidencia el alcance global de la vigilancia marítima estadounidense, el Departamento de Guerra de los Estados Unidos informó este domingo la intercepción del petrolero Veronica III. El procedimiento tuvo lugar en aguas del océano Índico, una zona inusual para este tipo de operativos, confirmando el cerco estricto sobre el transporte de crudo venezolano.
Según el reporte oficial, la embarcación fue detenida por violar los protocolos de bloqueo de entrada y salida de buques sancionados, una política de presión máxima establecida por el presidente Donald Trump para restringir las transacciones comerciales del país suramericano.
Puntos clave del operativo:
Ubicación estratégica: La intercepción en el Índico sugiere que las rutas de evasión están siendo monitoreadas mucho más allá del Caribe y el Atlántico.
Marco Legal: La acción se ejecuta bajo las órdenes ejecutivas de la Casa Blanca que prohíben la asistencia logística o comercial a la industria petrolera venezolana.
Estado de la nave: El petrolero permanece bajo custodia de las fuerzas estadounidenses mientras se procesa la documentación y se determina el destino de la carga.
Un mensaje a la flota global
Fuentes del Departamento de Guerra señalaron que este movimiento busca disuadir a otras navieras internacionales de intentar flanquear las sanciones. La detención del Veronica III representa un nuevo golpe a la logística de exportación de Venezuela, en un contexto de creciente tensión y supervisión militar en las principales rutas marítimas del mundo.
Se espera que en las próximas horas se ofrezcan detalles adicionales sobre la tripulación y la propiedad de la embarcación interceptada.
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